Sobre Tarifas y Distribución del Agua

Cost and Distribution of Water

PRESENTACIÓN: PATRICIA CARDONA

Mucho se ha dicho aquí sobre el costo de la extracción, tratamiento y distribución del agua en SMA, compromiso que asume SAPASMA y que supera el monto de las tarifas públicas. También se ha planteado la necesidad de que el pago del agua sea directamente proporcional a la cantidad que se consume, entre otros puntos importantes que conciernen a la distribución del agua.

La mesa de discusión SOBRE TARIFAS Y DISTRIBUCIÓN DEL AGUA está integrada por el Ing. Eduardo Adrián López Sánchez, Director de Comercialización de SAPASMA. Tiene a su cargo los departamentos de: Atención a usuarios, Informática, Analistas comerciales, Padrón de usuarios y Contratos. Como parte de sus funciones está la de concentrar y elaborar reporte estadísticos con información generada por los diferentes departamentos, así como análisis de información de facturación y micro medición.

Asimismo Carlos Ricardo Olvera Avila, representa a SAPASMA. Es licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de La Salle Bajío. En el periodo 2009-2012 fue encargado de Ferias y Eventos de la Dirección de Fomento Económico y Relaciones Internacionales del Gobierno Municipal de San Miguel de Allende. Actualmente es el 
encargado de Gestión Institucional de la Dirección de Apoyo Rural del SAPASMA.

También nos acompaña Enrique Orvañanos Acosta, ingeniero en Sistemas dedicado a la creación y desarrollo de negocios en el sector privado de México. Con una maestría en Dirección de Empresas del IPADE, fue presidente del Club Rotario del Medio Día, implementando varios proyectos sociales, entre los que destacan la recolección a nivel familiar de agua de lluvia en las comunidades más pobres del municipio. Su interés profesional se enfoca en buscar el aprovechamiento de los recursos existentes, generando nuevos productos, servicios, fórmulas, métodos, procesos, enfoques y modelos de negocios.

Por su parte, Mario Hernández Peña, licenciado en Sociología y con una Maestría en Gestión Integrada de Cuencas, ha trabajado para la iniciativa privada, gobierno del estado de Guanajuato, organizaciones de la sociedad civil y actualmente es director del Jardín Botánico y Reserva Natural El Charco del Ingenio, así como Presidente del Observatorio Ciudadano del Agua y Saneamiento (OCAS).

Esta tarde modera la mesa Mauricio Sánchez Osornio, Coordinador del Centro Regional de Capacitación del Agua “Las Yerbas”, Presidente de la Red de Comunicación de Cultura del Agua del Noreste del estado de Guanajuato y Secretario Técnico del Observatorio Ciudadano del Agua y Saneamaiento (OCAS- SMA). Desde el año 2005 se desempeña
dentro de la Fundación de Apoyo Infantil Guanajuato –FAI– en el programa de capacitación del uso del agua que el CERECALY promueve en las áreas rurales de Dolores Hidalgo y San Diego de la Unión, estableciendo una estrecha relación con las comunidades y planteles escolares para la aplicación de la guía WET, entre otros instrumentos que
fomentan la cultura del agua y posibles soluciones a la problemática ambiental.

Ing. López Sánchez:

Sabemos que hay un déficit de agua ya que el 98 por ciento de lo que se distribuye en el estado se extrae del subsuelo. Sólo se utiliza el 2 por ciento de las aguas superficiales.

Además, hay pérdidas entre lo que se extrae y lo que llega a los domicilios. De 100 litros que se extraen, sólo un 42 por ciento llega a los domicilios. Mucha de esa agua se está quedando en otra parte y es la que precisamente debe distribuirse en los sitios donde no está llegando el agua actualmente. Eso requiere de un trabajo de mantenimiento e 
infraestructura que asegure que el agua llegue a los domicilios.

Debemos mejorar la infraestructura para que el servicio sea más eficiente y así cuidar el líquido que ya nos está costando. Todo esto tiene un costo muy elevado y necesitamos recursos para mantener la infraestructura. Muchas veces no le prestamos atención a los medidores en nuestras casas donde se registra nuestro consumo y si estamos haciendo un
buen uso de este servicio. Creo que la población debe estar al tanto de su propio consumo, no sólo nosotros como operadores del agua.

Actualmente tenemos un programa de actualización de medidores pues deben cambiarse cada 5 años. Esto nos va a aportar mucha información y nos vamos a dar cuenta de si lo que está marcando el medidor es lo que realmente se está consumiendo. Esto nos permitirá definir un precio más justo, así como detectar fugas. Esto sirve para que todos
tengamos una toma contratada, un servicio medido y que todos paguemos lo que marca el medidor y definir un precio justo. Necesitamos darle mantenimiento a la infraestructura hidráulica y costear el esfuerzo de extraer el líquido y llevarlo a los hogares. Esta renovación de medidores va a ser muy importante a nivel municipal, tanto en las áreas
urbanas como rurales.

¿Cómo se estructura la aplicación de las tarifas actualmente? Tenemos tarifas por rangos de consumo. Hasta el año 2000 había una tarifa con un rango base de 0 a 20 metros cúbicos y un precio fijo para cualquier consumo que correspondiera en este rango.

Este criterio no era muy justo. Suponiendo que yo no hubiera hecho ningún consumo por alguna razón, tenía que pagar lo mismo que alguien que sí utilizó el servicio hasta 20 metros cúbicos. Entonces se decidió cambiar el esquema tarifario. Actualmente se cobra una cuota base que nos permite mantener la operación del servicio. A partir de 0 metros
cúbicos hay un precio diferencial que se va incrementando conforme aumenta el consumo. Alguien que no consume, paga únicamente la cuota base.

Esto también nos permite detectar quién se excede en el consumo para hacerle un cobro más elevado. Este esquema tarifario opera desde el 2009. En el primer rango de consumo tenemos los precios más bajos y obviamente en los consumos excesivos hay cobros mucho elevados que compensan el uso del servicio.

Pensamos que el uso de tuberías, los gastos administrativos o el mantenimiento de un edificio propio es lo más costoso del servicio que prestamos. No es así. El verdadero costo proviene de la extracción del agua del subsuelo mediante la energía eléctrica. Por este motivo la extracción y distribución del agua a domicilio tiene un costo muy alto. Cuando
alguien reclama que no ha consumido nada y no tiene por qué pagar a SAPASMA, debemos explicar que el simple hecho de tener el servicio al alcance de la mano ya tiene un costo. La cuota base es como todos cooperamos con esa parte indispensable.

En el año 2010, a nivel estatal tuvimos un precio de 8.16 pesos por metro cúbico para 5 mil litros, realmente un precio muy bajo comparado con otros servicios. Considero que como población no valoramos el costo del servicio a domicilio. Ya nos acostumbramos a abrir la llave y a tener agua de inmediato. No pensamos en lo que esto implica. Hay mucha
gente que sólo tiene agua por medio de una pipa. Estamos ofreciendo el líquido a domicilio a un precio accesible tratando de que llegue al mayor número de personas. Pero no lo valoramos hasta que nos quedamos sin el servicio.

Lic. Olvera Ávila:

Yo me encargo de la gestión institucional de apoyo rural, es decir, de todas las comunidades que existen en San Miguel de Allende. SAPASMA opera principalmente en la ciudad y mediante medidores y tarifas se determina el consumo de la población. En las comunidades rurales funciona de manera diferente. Cuando se crea una obra nueva nuestra función es formar Comités de Agua Potable que son los encargados de administrar la operación de los microsistemas de agua. Esto se hace donde hay agua y abastecen a varias comunidades.

Nosotros apoyamos a las comunidades en el aspecto administrativo únicamente para determinar tarifas y éstas se fijan en función del consumo de energía eléctrica, reparaciones y gratificaciones para quien opera el pozo. Nosotros únicamente asesoramos a la asamblea o conjunto de beneficiados.

También ayudamos en la elaboración de un reglamento donde se establece una tarifa de 80 pesos mensuales por familia o por toma de agua. Comúnmente se hace por toma deagua. Cuando les presentamos una estructura de reglamento los representantes de las comunidades lo revisan y palomean aquellos artículos con los que sí están de acuerdo.

Los que tachan tienen que acompañarlos de una propuesta alternativa.

En este reglamento se mencionan las cuotas y sanciones. Quiero subrayar que en las comunidades es donde hay más consciencia del valor del agua por el hecho de que por mucho tiempo no tuvieron el líquido. Por eso hay sanciones ejemplares para aquellos que

desperdician el agua.

El promedio de cada depósito de agua es de 25 a 30 metros cúbicos y no siempre se está llenando. Esto se hace una o dos veces por semana conforme lo determina el Comité.

Nosotros sugerimos que en algunos casos se pongan medidores, pero en principio son las tarifas que he señalado las que aplicamos. Está prohibido el uso distinto a lo doméstico, lo mixto y lo comercial. En lugares en donde el agua no es un insumo indispensable, ahí permitimos otros usos. Los usos agropecuarios están prohibidos y está determinado por la
propia consciencia de la comunidad.

Atendemos a 250 comunidades en este momento. Estamos en permanente coordinación con el Departamento de Cultura del Agua y Comunicación Social. Ellos nos apoyan para general consciencia. También estamos en coordinación con el Departamento de Cloración a fin de no hacernos acreedores de una sanción de Salubridad.

El agua, en las comunidades, se está encontrando casi a 300 metros de profundidad. Esto crea una mayor consciencia en la comunidad. En los meses de abril y mayo, cuando las reses y borregos requieren de gran cantidad de agua, el reglamento establece otras cuotas fijas a partir de un número determinado de cabezas de ganado.

En nuestra Dirección somos 5 personas para 545 comunidades y todos tenemos distintas funciones. Organizamos la rendición de cuentas a través de cortes de caja. A la comunidad informamos los ingresos y egresos y dónde se gastó cada peso. A veces nos encontramos con saldos “en contra” y en esos casos levantamos un acta. La comunidad, a través de su
delegado, determina si se procesa el caso en el Ministerio Público. Nosotros damos la asesoría del jurídico pero no tenemos la autorización para la intervención directa. Si en el padrón de pago hay muchos deudores, pedimos que se pongan al corriente y es el Comité de Agua el que encuentra una solución. Las asambleas eligen a su representante y éste
tiene una vigencia de por lo menos un año.

Enrique Orvañanos:

El tema del precio del agua es muy relativo. Lo podemos ver como servicio medido en el caso de SAPASMA, o como el agua que pagamos por garrafón para uso doméstico. Entre uno y otro la diferencia de precios es exorbitante. El agua es carísima cuando no se tiene y es en este punto en el que me quiero enfocar.

Si queremos resolver el problema tenemos que enfocarnos en un espacio y tiempo determinados, en este caso, San Miguel de Allende, septiembre de 2013. Y la pregunta es: ¿podemos darle agua de uso doméstico a todos en San Miguel? Es una pregunta fundamental y primero hay que ver cuántas familias no tienen agua y en qué forma se les puede proporcionar cuando viven dispersas en zonas no concentradas. ¿Cuánto cuesta y en qué plazo puede hacerse?

Es una pregunta compleja si consideramos las zonas rurales y suburbanas. Pero es indispensable que lo resolvamos. No es posible que haya gente sin agua.

Como se ha dicho, hay más de 500 comunidades, 250 están organizadas; las ciudades como San Miguel tienen infraestructura pero hay alrededor de 2 mil familias en zonas suburbanas que carecen de ella. En las zonas rurales hay familias que tampoco tienen pozo y tienen que ir a buscar el agua a los ríos a 30 minutos de distancia. Eventualmente
reciben agua del Municipio en pipas o tambos de 200 litros, o en cubetas… y desde el punto de vista de calidad de vida esto es muy triste.

La buena noticia es que la mayoría de los que residimos en el municipio de San Miguel sí tenemos agua entubada. Estamos hablando de 26 mil tomas y posiblemente hay 5 o 6 mil familias que no tienen agua por lo que es una situación relativamente fácil de resolver.

Pero sí tenemos que ser muy conscientes de que el precio que pagan las personas que compran pipas es 6 o 10 veces más de lo que pagamos en promedio aquí en San Miguel.

Es demasiado el diferencial por algo que es innegociable.

Es un hecho que no podemos llevar tuberías a todas las familias que están en los extremos del municipio donde no hay caminos. No es rentable. En rancherías muy lejanas es preferible el agua del cielo que la del subsuelo.

La tarifa del SAPASMA mejoró muchísimo, es más equitativa en la actualidad. La base fija es de 52 pesos al mes. No es una cantidad significativa. Sin embargo, hay quienes consumen menos de 5 metros cúbicos por mes y por tanto pagan más por metro cúbico.

Eso me preocupa porque las personas que están consumiendo menos están pagando más que los que consumen 20 metros cúbicos. Es decir, de los que estamos en el sistema de SAPASMA, que son 26 mil usuarios, unos 7 mil y pico pagan más por metro cúbico y consumen menos; pero hay 5 mil familias entre la zona suburbana y la zona rural que no 
tienen ese servicio.

Tenemos que resolver ese problema y hemos pensado que es posible con la captura de agua de lluvia. En nuestra región llueve un promedio de 1/2 metro 60 centímetros por año. Si almacenamos esa agua no nos la acabaríamos, lo que pasa es que la estamos perdiendo. Hay que aprender a capturarla, por lo menos a nivel doméstico. Y eso minimiza
el consumo adicional de extracción mediante bombeo de pozos.

Me parece importante que en las zonas rurales tengan pozos compartidos de una manera ordenada. Lástima que les cueste tanto extraerla y cada vez va a costar más por la profundidad en la que se encuentra.

La transportación del agua por tuberías es el medio más económico. Pero cuando no hay tubería, las pipas son otro método para transportar el agua. Lo que sugerimos es que las pipas elijan unos 6 pozos en las zonas rurales y que desde ahí se surtan, en vez de venir al centro de la ciudad. Esto implica menos transporte, menos gasto de gasolina y más
entregas por día. La inversión que se requiere para esto está plenamente justificada.

El proyecto de autoconstrucción de cisternas de agua de lluvia está ya aprobado, está funcionando y es replicable. Durante varios años he tenido la oportunidad de trabajar con el Club Rotario en donde iniciamos las cisternas de agua de lluvia en colaboración con la Dirección de Ecología del Municipio. Lo hicimos dos administraciones antes, con la 
administración pasada también y seguramente seguiremos trabajando con ésta. Éste es un objetivo común que tenemos la sociedad y el gobierno.

¿Cuánto cuesta este proyecto? ¿Cuánto estamos gastando los sanmiguelenses en agua embotellada por familia? ¿Cuántos garrafones se gastan por semana? Se gasta el doble de lo que pagamos mensualmente a SAPASMA. A lo mejor el agua que tomábamos cuando éramos jóvenes es igual de buena que la que recibimos hoy y no nos hemos dado cuenta
porque estamos bombardeados por la publicidad del agua comercializada.

Si hacemos las cuentas de cuánto pagamos de luz, gas y lo comparamos con lo que pagamos por el agua, es irrisorio. Algunos pagan 80 o 90 pesos al mes. El promedio son 150 y los que pagan muy caro el agua sólo asciende a mil y pico de pesos, como son los restaurantes y grandes hoteles. Entonces, si aumentamos un pequeño porcentaje a las tarifas del agua para resolver un problema que hemos arrastrado durante muchos años, no habría mayor impacto.

Las personas que consumen más podrían pagar un 10 o 20 por ciento más y con eso se juntan suficientes recursos para continuar con proyectos importantes que resuelven el problema de quienes no tienen agua.

También hay que facilitar la captación del agua de lluvia en las rancherías y pequeñas comunidades. El proyecto les facilitan los materiales previa la capacitación de cómo se construye la cisterna y previo el compromiso de la comunidad para que trabajen en conjunto en la fabricación de sus propias cisternas. Esto ya lo hemos hecho más de 650
veces. Tenemos cerca de 700 cisternas en el Municipio que están captando agua de lluvia.

Una vez que se acaba el agua de una cisterna, se vuelve a llenar con una pipa. Tendrían 24 metros cúbicos anuales que significan 2 metros cúbicos mensuales. Estamos hablando de la gente que menos consume agua. Y esa es en la que tenemos que enfocarnos de inmediato.

También hay que modificar la Ley de Ingresos para que se modifique el precio del agua y se valore su costo. Otra acción que podríamos tomar es expresar solidaridad con aquellos que no tienen agua y crear un fondo voluntario, una especie de auto-impuesto. Si pusiéramos un 20 por ciento de lo que hoy pagamos en un fondo para que se destine a
proyectos validados, concretados y supervisados, transparentes y eficientes, lo podemos convertir en una realidad. De hecho esto ya está funcionando con el Fondo Verde de Ecología y SAPASMA. Lo que queremos es hacerlo más rápido y eficiente.

Ese 20 por ciento que se ofrece como cuota voluntaria al mes se puede traducir también a un ahorro del 20 por ciento en el consumo mensual del agua. Y en aquellas zonas donde no hay tubería, sugerimos los sanitarios secos para no contaminar.

Todo lo que les estoy diciendo es perfectamente viable y los invito a que sigamos sosteniendo los Diálogos y beneficiando a nuestra comunidad.

Mario Hernández:

Pobreza del agua y justicia hídrica es el tema central de lo que voy a exponer para generar una ruta de acción. Pienso en lo particular que hoy vemos una pobreza urbana con respecto al agua. Históricamente había abundancia. Hace 30 años había manantiales vigentes en esta región. Sin embargo, hoy en día, a pesar de que tenemos grandes
cantidades de agua y lo vemos en los proyectos que surgen en los alrededores, hay grandes asimetrías y diferencias que tienen que ver con la oferta y la demanda. El agua que existe y que podemos extraer aún, ¿hacía adonde se dirige? ¿Por qué corre hacia un lado y no hacia otros?

También es cierto que en San Miguel hay una gran asimetría social. Hay grandes grupos marginados respecto al derecho del agua. Mientras que hay grandes proyectos con abundancia de agua, en otros sectores no existe agua entubada sino llevada por pipas. Ennuestras zonas suburbanas vemos ejemplos de este tipo.

SAPASMA tiene una participación muy significativa en el servicio de uso doméstico, que es aproximadamente el 2 por ciento del total que se extrae del subsuelo. El 80 por ciento se va a la agricultura a gran escala. La problemática más grande del agua en nuestra región está ahí, en la agricultura, y ahí sería conveniente considerar formas de participación 
donde haya una gobernanza ambiental para la gestión del agua, donde haya más espacios para la toma de decisiones del agua de la región.

La cuenca Lerma Chapala, donde estamos insertos, es reconocida como una de las prioritarias nacionales y es donde hay un estrés hídrico debido a una sobreexplotación.

Esa sobreexplotación tiene nombre y apellido, pero no nos vamos a concentrar en eso.

Entonces cómo entender la pobreza del agua en un contexto de riqueza hídrica?

Extraer el agua implica un gasto en electricidad, mantenimiento y salarios de los operadores. Y es un gasto que vale la pena cubrir. Vale la pena mencionar también que lo que pagamos por el agua en la zona urbana es una vergüenza. Por como la consumimos y la aprovechamos deberíamos por iniciativa moral pagar más.

He visto como en San Miguel ha habido desarrollos en distintas épocas. Y he visto cómo en los últimos tiempos hay ciertas tendencias, no solo marcadas por los planes de desarrollo municipal sino por factores externos al municipio. Existe una tendencia hacia la urbanización constante. Es alarmante porque esta urbanización tiene condiciones de pobreza. El crecimiento de las ciudades ha sido desmesurado por encima de las capacidades para ofrecer los servicios que permiten una vida digna.

Estamos avanzando hacia una urbanización total pero en condiciones de gran inequidad. Y con grandes desafíos al interior del municipio. El mismo centro histórico tiene un drenaje muy antiguo.

Hasta el día de hoy se trabaja en la sustitución de esa infraestructura para el abastecimiento y su saneamiento. Estos desafíos se incrementan en la medida en que estamos extrayendo agua fósil a300 metros de profundidad.

Debemos considerar cuáles son los nuevos patrones de producción y consumo que necesitamos para un desarrollo sustentable. Hay estimaciones del CONEVAL donde se estima que para el año 2015 casi dos tercios de los pobres en América Latina vivirán en las ciudades. A esto le llamo una urbanización de la pobreza. También le podemos llamar urbanización en pobreza y su efecto es la urbanización y pobreza del agua.

Es importante reconocer que la urbanización no garantiza la infraestructura. Entonces de nada sirve que nos vayamos del campo a la ciudad, a los cinturones de miseria. Sin infraestructura, vamos a enfatizar problemáticas urbanas que ya están latentes.

Sabemos que SAPASMA tiene la posibilidad de intervenir en ciertos aspectos del uso del agua,

pero hay otros rubros que son de alto nivel estatal y federal y ahí debemos considerar cuál es la forma de intervención y participación de la ciudadanía. Debemos tener mayor injerencia en la toma de decisiones para que no sean sólo los grandes agricultores quienes participan en los COTAS determinando el uso de nuestra agua.

Necesitamos mayor equidad porque hay muchos proyectos que demandan una gran cantidad de agua mientras que hay colonias urbanas que no tienen agua. Esto es algo para pensarse.

Pero también hay un gran mito y es la tendencia a pensar que los organismos operadorescomo SAPASMA son parasitarios… pero la verdad es otra. Hay una gran labor que se hace desde los organismos operadores para poder generar y proveer este líquido y poderlo sanear, aunque todavía queda mucho por hacer. Somos uno de los municipios que tiene una planta de tratamiento pero es insuficiente porque es insostenible la crisis de la cultura del agua que tenemos. Seguimos tirando aceite, ácidos, químicos al drenaje y eso crea una dificultad para el tratamiento de las aguas residuales.

Nuestra región tiene una estructura económica muy peculiar porque es altamente dependiente del agua. Sabemos que muchos cultivos que estamos produciendo, y digo produciendo porque el agua es de todos, la están aprovechando algunos para ciertos productos que son de exportación. No sólo exportamos verduras sino también agua. El
uso municipal del agua es muy reducido y el doméstico aún más. La problemática de la cultura del agua no se soluciona con cerrarle a la llave en nuestras casas. Las acciones que debemos tomar son de otra índole.

La pobreza del agua a la que yo me refiero no hace referencia a escasez hídrica sino a la inequidad en su acceso y distribución. Esto tiene que ver con un enfoque de gobernanza, no de gobernabilidad. Gobernanza es donde diferentes actores pueden participar en la toma de decisiones. Estos son temas que en nuestra región debemos explorar aún más.

Tenemos que buscar consensos, interés común y eso lo dejaría como reflexión.

Hay temas para pensar como son Agua y Soberanía Alimentaria. ¿Vamos a seguir gastando agua para alimentar a otras regiones? O esa agua de los alimentos debería de estar circulando por esta región? Otro tema es Agua y Soberanía Energética. Una gran cantidad de agua es utilizada para la generación de energía y procesos de producción. ¿Cómo
visualizamos esto en los siguientes 5, 6 o 7 años? Y por último, ¿qué está pasando con el agua y el cambio climático? ¿Qué acciones debemos tomar para detener el proceso dramático de desertificación? Tenemos que trabajar juntos para alcanzar una sustentabilidad verdadera.

Pregunta del público:

Mi nombre es Graciela Hernández. Venimos del Programa de Educación Ambiental de la Fundación de Apoyo Infantil. A los representantes de SAPASMA quisiera preguntarles qué porcentaje de ganancias tienen con la venta del agua o sólo dan el servicio sin obtener ganancias. Otra pegunta sería qué porcentaje de esas ganancias dedican para encontrar
las fugas. Me parece muy sorprendente que sólo el 42 por ciento del agua extraída se utiliza. ¿Qué están haciendo para encontrar el otro 58 por ciento?

Y sobre el uso del cloro, hay muchos estudios que dicen que la cloración del agua no necesariamente garantiza la potabilización. Además, se sabe que el elemento cloro es cancerígeno.

Y finalmente, ¿qué posibilidad habría de que el cobro del agua no sea por litros sino por tipo de uso? No es lo mismo consumir 20 litros para mi uso personal que usar 20 litros para vendérselo a un turista en un restaurante donde estoy obteniendo ganancias. Lo mismo para el caso de la agricultura.

En relación a lo que dijo Mario me parece que sí necesitamos centrarnos en estos Diálogos del Agua en el verdadero problema del consumo del agua que no es doméstico puesto que es ínfimo. Todas las campañas en televisión, incluso lo que nosotros hacemos en las escuelas tiene que ver con que el niño no desperdicie el agua, pero no le estamos diciendo
quiénes son los que están utilizando el agua obteniendo grandes ganancias y regalando el agua a EU en forma de brocoli.

Finalmente, sugiero que en los Diálogos del Agua no se sirva agua embotellada a los panelistas a fin de ser más congruentes con la propuesta.

Ing. López Sánchez:

Gran parte del gasto se utiliza para el mantenimiento del suministro. 58 por ciento se aplica en el pago de energía eléctrica. Un 25 por ciento se aplica en mantenimiento y operación. El resto es para el mantenimiento operativo y obras de infraestructura. Los recursos siempre van a ser insuficientes.

Por otro lado, estamos haciendo un trabajo muy intenso para controlar las fugas.

Tenemos infraestructura muy vieja con muchos problemas de fugas y es un trabajo costoso, obras muy caras que no se reflejan en las tarifas al consumidor y se pagan con programas que van a fondo perdido.

Por otro lado, trabajamos la tarifa doméstica con el costo más bajo en el tabulador.

Tenemos la tarifa comercial que utilizan muchos locales y por último tenemos la tarifa orientada a los hoteleros que es la más cara. También ésta se aplica a lavadores de autos, lavanderías donde sabemos que el uso del agua tiene un fin comercial.

Lic. Olvera Ávila:

Tenemos otra problemática: pagan justos por pecadores. SAPASMA se enfrenta a un cáncer muy grande que es la gran cantidad de personas que no pagan el agua. Qué más quisiéramos que todos fueran puntuales en el pago para tener la suficiencia económica que requerimos para operar debidamente.

Un porcentaje muy bajo de la población paga el agua. Hemos hecho campañas y lamentablemente el común denominador de la sociedad prefiere estar en contra de lo establecido por las instituciones. Pero éstas necesitan el respaldo de la población, más que sus críticas. Necesitamos el respaldo de los usuarios para ser eficientes.

Respecto a lo que comentó Enrique sobre una modificación de la tarifa quisiera decir que el gran desafío de una medida como ésta es la repercusión social que tendría y muchos funcionarios no quieren tocar ese tema. Generar otra tarifa para hacer consciencia sobre el uso del agua impactaría en lo social.

Finalmente, no soy en experto en cloro pero quisiera decir que hay muchos mitos. Para poder perforar un pozo primero se hacen muchos estudios sobre la calidad del agua. Se determina qué cantidad de minerales tiene y si es apta para consumo humano. Una vez concluido esto, se somete el agua al proceso de cloración y hay un peligro latente para el
operador porque el cloro es letal. Se están tomando medidas para corregir esto. Si bien es cierto que el cloro no mata la mayor cantidad de microorganismos, si mata los que son dañinos a la salud.

Mario Hernández:

El proceso de cloración no está determinado por SAPASMA sino por la Secretaría de Salud.

La administración del agua implica determinaciones de muchas dependencias de los gobiernos municipal, estatal y federal y por ello se vuelve muy complicado.

Pregunta del público:

Sobre la captación del agua de lluvia y el problema de que los acuíferos no están siendo infiltrados con la lluvia pues la extracción supera la infiltración, quiero saber si la captación de agua de lluvia no afecta a los acuíferos.

Mario Hernández:

Más bien ayudaría por la cantidad de lluvia que tenemos. No habría la abundancia del líquido que se pierde debido a la erosión de la tierra. Son importantes las acciones que se hacen para la captación de agua de lluvia.

Hay que considerar que en términos de la gobernanza del agua, en la medida en que los ciudadanos de las zonas urbanas aprovechemos el agua, habría mayor disponibilidad para todos. La lluvia que ayer cayó tarda alrededor de 150 años en llegar al acuífero. Hay que pensar cómo inyectar agua en la parte media y alta de la Cuenca para su infiltración.

Enrique Orvañanos:

La cantidad de agua que podemos capturar para uso doméstico en un techo de 20 metros cuadrados, son 10 metros cúbicos en temporada de lluvia. Serían como 10 tinacos. Si todas las casas de San Miguel captáramos el agua y la tratáramos para su utilización, no afectaría en nada al acuífero. Debemos captarla no sólo en los techos sino en bordos para que se filtre.

Mauricio Sánchez:

No solamente el índice de precipitación pluvial es importante sino que existe un problema de erosión tal que las zonas de recarga necesitan ser rehabilitadas. Hay que hacer trabajos previos para que esas zonas, que antes tenían una vocación natural para infiltrar el agua, con los procesos adversos del cambio climático se han visto degradadas y la capacidad de
recarga se ha visto mermada.

Pregunta del público:

Se sabe que si una persona debe un mes o dos meses de agua no se cancela el servicio.

Sigue consumiendo. Entonces el problema se incrementa. Y con respecto a la dosificación del cloro me gustaría mencionar que si el consumidor siente el cloro es porque hay una mala dosificación. Debe haber una buena dosificación para evitar que el cloro produzca el cáncer. Es cuestión de cumplir con la normatividad para el agua potable.

Por otro lado, funcionarios de la Comisión Estatal del Agua de Querétaro aseguran que si todos limpiáramos nuestro tinaco podemos perfectamente consumir agua de la llave. No tendríamos por qué estar comprando agua de garrafón.

Lic. Olvera Ávila:

Efectivamente hay lagunas legales. Una ley se contradice con otra. La ley de Salubridad dice que si no pagas el agua no te pueden cortar el servicio, solo se reduce el suministro.

La otra problemática que empeora el problema son las tomas clandestinas. El programa de denuncia ciudadana nos ayuda a detectar estas tomas clandestinas.

Pregunta del público:

¿Cómo se podría definir la pureza del agua de San Miguel? Se sabe que SAPASMA hace pruebas del agua constantemente.

Lic. Olvera Ávila:

Sabemos que en los EU se dice que nuestra agua está contaminada y dan una mala imagen a las personas que vienen a México. No es cierto. Tenemos diferentes mecanismos para filtrar el agua y de esa manera brindar una buena calidad. Sé que muchas de las personas norteamericanas le tienen pánico al agua. Como si fuera veneno.

Y no es así. En el Departamento de Calidad del Agua de SAPASMA se realizan muestras para conocer la calidad del agua y usted se puede dirigir a ese Departamento para mayor información. Los resultados de las muestras están a disposición del público.

Pregunta del público:

Soy catedrática de la Universidad de León y tenemos la Facultad de Arquitectura donde realizamos una serie de investigaciones. Un alumno ha investigado datos que me llaman mucho la atención. Comenta que hay personas que utilizan agua potable para generar ladrillo. Y que pagan una cuota mensual de 50 pesos y el gasto del agua es impresionante pues toda la comunidad utiliza el agua sin medidores. También tienen la mala costumbre de que cuando se echan a andar las bombas dejan que el agua se derrame si los tanques ya están llenos. No tienen el cuidado de apagar las bombas.

¿De qué manera SAPASMA interviene para detener esto y si la planta de tratamiento les puede vender agua tratada para sus actividades?

Lic. Olvera Ávila:

Efectivamente las ladrilleras son un problema. Ya tenemos en el reglamento la prohibición del uso de agua potable en ladrilleras donde el líquido es indispensable. Estamos atendiendo las solicitudes de la misma gente porque no tenemos un sistema de supervisión como tal. La asamblea de las comunidades es la máxima autoridad y nosotros
no podeos ser un organismo que interviene directamente.

Ya hemos tomado cartas en el asunto de las ladrilleras en varias comunidades y se les va a cobrar una cuota distinta de la que ahora pagan, independientemente de que se les capacite para el uso adecuado de las bombas.

Sí manejamos agua tratada para obras de construcción y tenemos un precio de 4.04 pesos por metro cúbico. Es nada. Es más caro pagar la pipa.

Enrique Orvañanos:

Es fundamental ese enfoque de unión de la sociedad participando para encontrar alternativas de solución. Así ya no perdemos energía criticando a las instituciones sino participando en la solución. Tengo la seguridad de que el organismo operador SAPASMA está investigando nuevas tecnologías para reducir sus costos y ser más eficientes en la
administración del agua.

Presentation: Patricia Cardona

Much has been said in these dialogues about the cost of extraction, treatment and distribution of water in San Miguel, as carried out by SAPASMA. It has been proposed that the cost should be directly proportional to the consumption, among other important points concerning the distribution of water.

At the table for the discussion of cost and distribution of water we have Engineer Eduardo Adrian López Sánchez from SAPASMA, Director of Commercialization including attention to clients, contracts and user registration system. Part of his function is to bring together and prepare statistical reports with the information generated by the different departments, as well as to analyze billing information Also from SAPASMA Carlos Ricardo Olvera Ávila. He graduated in Sciences and Communication from the University of LaSalle Bajío. In 2009-12 he was in charge of events for the Department of Economic and International Relations in SMA and is now head of Institutional Programs and Rural Support for

We also have with us Enrique Orvañanos Acosta , a systems engineer working in the creation and development of businesses in the private sector in Mexico. He has a Master’s in Business Management from IPADE. He was president of the Midday Rotary Club which has implemented various social programs including collection of rainwater at the family level in poor communities of San Miguel. His professional interest is to use existing resources in the creation of new business products, services, methods, processes, approaches and business models.

We also have with us Mario Hernandez Peña who has his B.A. in Sociology and Master’s in Integrated Watershed Management. Mario has worked for private business initiatives as well as the state government of Guanajuato and non- profit agencies. He is currently Director of El Charco/ Botanical Garden and serves as well as the President of OCAS, the Citizens’ Observatory for Water and This afternoon Mauricio Sánchez Osornio will be the moderator. He represents the Regional Center for Water Conservation ¨Las Yerbas¨(CEDECALY). He’s also the President of the Network of Communications in Water Culture of the northeast of the State of Guanajuato and the Technical Since 2005 he’s been working actively in FAI, The Foundation of Youth Assistance of Guanajuato where he teaches about water conservation in Dolores Hidalgo and San Diego de la Union working closely with communities and schools. He teaches about water culture and conservation and other environmental issues, using the WET guide and other materials .

We know that there’s a water deficit at the state level. Most of the water- 98% – extracted in the state is extracted from the aquifers, only 2% is used is from surface water. Furthermore, there are losses between what is extracted and what arrives at the homes. For every 100 liters, only 42 liters reach the homes. Much of this water is lost and that´s precisely what we need to be able to distribute to the areas that aren´t presently getting it. So we need to improve efficiency, so that more of the water arrives in the municipality. This requires greater work in maintenance and infrastructure to get more to

We have to improve the infrastructure to make the service more efficient and to care for the water that we´re paying for. This has a high cost and we need greater resources for maintaining the infrastructure. Often we don´t pay attention to the meters in our houses where we do have measured the consumption to know if we´re making good use of our water service. I think the people need to be aware of their own consumption, not just the operators.

Now we have a program for updating the meters every 5 years. This can give us a lot of information and we can be sure that the meter is recording the real consumption. This allows us to set a more just price as well as to detect leaks; it serves to give us a real contract for a well-monitored service at a fair price so that we can maintain the infrastructure and take into account the cost of extracting the water and transporting it to the homes. This renovation of the meters is going to be very important on the municipal level as well as in rural areas.

Another part I want to talk about is current fee structure. We have fees based on the rate of consumption. Until the year 2000 there was a rate for 1-20 cubic meters with a fixed price regardless That system wasn’t very fair. Suppose I didn’t use any water for some reason, I would pay the same as someone who used 20 cubic meters. So the scheme was changed and today the base permits us to maintain operations. Then from 0 cubic meters, there’s a price differential that increases according to the usage. Someone who doesn’t consume water pays only the maintenance base price.

This also allows us to see who consumes at a much higher level and to charge a higher rate. This structure has been in place since 2009.

People think that laying and maintenance of pipes, administrative costs and maintenance of our own building are the most expensive parts of our service. No, that’s not true. The really big cost is the extraction of water from underground and the use of electricity. When someone complains that they hardly use any water and they still have to pay SAPASMA, we have to explain that the simple cost of getting the service to their house is expensive. The base fee is what we all share to have this necessary As of 2010, at the state level we pay 8.16 pesos per cubic meter for 5,000 liters. That’s a relatively low cost in comparison to other services. We need to give value to the liquid, to water, but we’re so used to just going and opening the tap to get water that we don’t really value the water. We don’t think about what it takes to provide it. But there are still people who don’t have water and have to wait

for a truck to bring them water. We’re offering a service to bring water to the homes of the maximum number of people at an accessible price. But we tend not to really value it till we don’t have it.

I’m in charge of the management and rural support for SAPASMA for all the communities of San Miguel de Allende. SAPASMA operates primarily in the city and reads the meters and studies payments to determine the water consumption of the population. In the communities, it functions differently.

When a new water resource (such as well) is created, our function is to form a Potable Water Committee which is charged with the operation of the water system in that locale. This applies in communities where there is a well and storage for water.

We support them administratively to determine fees related to electrical consumption, maintenance and payment to the person operating the well. We only advise the assembly or the beneficiaries. Also, we help design the rules to establish a tariff of 80 pesos per family or per tap per month. In the communities, it’s per tap. When we propose a structure of regulations, the representatives of the community review and accept those with which they agree and propose alternatives for those with There are quotas and penalties. I want to emphasize that it is in the communities where we find the most consciousness about the value of water as they’ve lived without it. Thus they have significant penalties for those who waste water.

The average water container in the communities is 25-30 cubic meters and they can’t always fill them constantly—once or twice a week, depending on the rules established by the committee. We suggest in some cases that they put in meters, but in principle it’s the rates that determine the usage. It’s prohibited to use this community water for other than domestic use. In areas where water is not needed for human use, we permit other uses as agreed by the community, but not agricultural.

At this time we serve 250 communities. We’re in constant touch with the department of water culture and social communication [of SAPASMA]. They help us with the general consciousness-raising. We also coordinate with the department of chlorination to make sure those levels are healthy.

Water in the communities is now found at a depth of 300 meters. This creates more consciousness in the communities. In the months of April and May, when cows and sheep require more water, quotas are established according to the number of head of livestock.

There are 5 persons in our department for 545 communities and all have different functions we organize the collection of accounts. The communities inform us of income and expenses accounting for every peso. If there is a discrepancy, we issue an official notice. The community, represented by its delegate determines if they will go to court. We can give legal advice, but we are not authorized to intervene directly. If there are many users behind in payments, we issue a request to pay their accounts, but it’s the water committee that finds a solution. The assemblies elect their representative The issue of the price of water is very relative. We can see it as a service of SAPASMA or as what we pay for bottled water for home use. The difference in these two prices is enormous. Water is very expensive when we don’t have it, and that’s the point I’d like to focus on.

If we want to solve the problem we have, we must focus on a given time and space, in this case, San Miguel de Allende in September 2013. And the question is: can we provide water for domestic use to all of San Miguel? It’s a fundamental question and we must first see how many families don’t have water and how we can provide for them when they are dispersed in rural zones. How much does it cost and in what time frame can it be done?

It’s a complex question if we consider rural and suburban areas. But we must resolve it. It’s not possible that we continue to have people without water.

As has been said, there are more than 500 communities. 250 are organized. Cities like san miguel have an infrastructure, but there are around 2,000 families in suburban zones that are lacking infrastructure.

In the rural zones, there are families that have no water and must go searching in rivers 30 minutes from home. Eventually they receive water from the municipality in trucks or in tambos (drums) of 200 liters or in buckets…..and from the point of view of quality of life, this is very sad.

The good news is that the majority who reside in San Miguel have piped water. We’re speaking of 26,000 [needed] connections and possible 5-6,000 families that do not have water which is a situation relatively easy to resolve. But we must also recognize that the cost to people who buy from the water trucks is 6-10 times more than the average cost in San Miguel. This is too much difference for something that is not negotiable.

The fact is, we cannot take pipes to all the families that are in the most extreme reaches the municipio where there are no roads. It’s not doable. In the furthest ranches it is preferable to catch rainwater than to use water from the aquifer.

SAPASMA’s rate has improved; it is more equitable now than before. The fixed base rate is 52 pesos a month—not a huge amount. However, there are those who consume less than 5 cubic meters per month and so pay more per cubic meter. This concerns me as people who use less pay more than those who consume 20 cubic meters. That is, of all of us in the SAPASMA system, 26,000 users, around 7,000 pay more per cubic meter and use less. And there are 5,000 families between the suburban zone and the rural zone that do not have this service at all.

We need to resolve this problem and we have thought it is possible by catching rain water. In our region, the average rainfall is about a half meter, 60 centimeters a year. If we store this water, it would last us, but instead we are losing it. We must learn to capture it, at least at the domestic level. And this would also minimize the additional consumption of water extracted by drilling of well.

It seems to me important in the rural zones where wells are shared to have an orderly management. It’s a shame that it costs so much to extract it and it’s only getting more expensive as the depth gets Transporting water by pipes is the most economical way. But when there are no pipes, water trucks are the other way to transport water. What we suggest is that we choose 6 wells in various areas and have a truck deliver from each of these to the surrounding communities rather than having all the trucks coming from 1 central well. This would use less gas and deliver more per day. The investment The project of [Rotary and CEDESA] of communities building cisterns for rainwater is already proven, functioning and replicable. For several years I have had the opportunity to work with the rotary club in which we initiated these rainwater cisterns with the help of the Department of Ecología of the municipality. This was in the last two administrations and we hope to continue this work with the present administration as well. This is a common objective of society and the government.

How much does this project cost? How much are we Sanmiguelenses spending on bottled water per family? How many garrafones (the big water bottles) are used each week? We spend double for garrafones what we pay to SAPASMA per month. Probably the water we receive from the city today is equal in quality to what we drank in our homes as children and we haven’t noticed the additional cost because we are bombarded with advertising about commercial water.

If we add up the cost of what we pay for electricity and gas and compare that to what we pay for water, it’s laughable. Some pay 80-90 pesos a month. The average is 150 and those who pay more for water, even then it’s up to 1000 pesos or just a little more. So, if we raised the cost of water just a small percentage to solve this problem it would not have a greater impact.

Those who use more could pay 10 or 20% more and that could provide for projects to resolve the problem for those who have no water.

We also need to facilitate rainwater capture in the ranches and small communities. The current project provides them the materials and the training in how to construct their cisterns and makes an agreement with the community that they work together in the construction of a cistern for each house. In this way we have already done 650, almost 700, which are now catching rainwater.

When the cistern is emptied, it can be filled by a water truck. They will have 24 cubic meters annually, 2 per month. We’re talking about the people who consume the least water. And this is where we Also, we need to modify the law on income so that the price of water can be modified to what it is worth. Another action that we could take is to express solidarity with those who don’t have water and create a voluntary fund in a type of self-taxing. If we put 20% of what we are paying today for water in a fund for valid, concrete and well-supervised projects we could make this a reality. This is already happening in the Green Fund of Ecología and SAPASMA; what we need is to do it more rapidly and This 20% that we propose as a voluntary contribution could also be a voluntary quota for saving monthly on our water use. And for these zones where they don’t have pipes, we suggest the building of dry toilets so as not to contaminate their area.

All these suggestions are perfectly feasible and we invite you to continue supporting these dialogues to Water poverty and water justice are the central theme that I’d like to talk about to create a pathway for action. I think that in particular we have urban poverty in respect to water. Historically, there was abundance. Thirty years ago there were plentiful springs in this region. However today, though there are still great quantities of water as we see in our surroundings, there’s inequality and differences between the supply and demand. There is water that we can extract, but where should it be directed and why does it go some places and not others?

Also, it’s a fact that in San Miguel there’s great social inequality. There are large marginalized groups in regard to the right to water. While there are big projects for water in some areas, in other areas there is no piped water but it must be delivered in trucks. In our suburban zones we see examples of Sapasma is a major player in the provision of water for domestic use, which is approximately 2% of the total water extracted from our subsoil. 80% goes to agriculture. The greatest problem of water in our region is here, in agriculture and for this sector it would be advantageous to consider regulation in the management of water that is more appropriate to our environment and in which decisions are made The Lerma-Chapala Watershed, where we live, is recognized as one of the national priorities and where there is water stress due to overexploitation. This overexploitation has a name, but we’re not going to So, how do we understand water poverty in the context of water abundance?

To extract water has a cost in electricity, maintenance and salaries of the operators. And expenditures that are worthwhile cost something. It is worth mentioning that what we pay for water in our urban zone is an embarrassment. For what we consume and take advantage of, we should have the moral I’ve seen in San Miguel that there have been developments in different eras. And I’ve seen in recent years certain tendencies, not only in the plans for city development but also in factors outside the municipality. There’s a tendency towards constant urbanization. It’s alarming because this has elements encouraging poverty. The growth of cities has outstripped their ability to offer the services to all which permit a dignified life.

We’re moving toward a total urbanization but in conditions of great inequality. And with great challenges in the municipality. The very historic center has a very old drainage system. Today we’re still working to replace this infrastructure for water and sewage. These challenges only increase as we get to the point of extracting fossil water at a depth of 300 meters.

We need to consider what new patterns of production and consumption we need for sustainable development. There are estimates by Coneval for the year 2015 that almost two-thirds of the poor in Latin America will live in cities. That is urban poverty. And we could call it the urbanization of poverty and the urbanization of water poverty. It’s important to recognize that urbanization does not guarantee infrastructure. So, it does no good to move from the country to the city to belts of misery.

Without infrastructure, we will only exacerbate the latent problems.

We know that SAPASMA has the possibility of intervening in certain aspects of water use. But other areas are under the state and federal authority and here we must consider how the citizens can intervene and participate. We must find a way to participate more in the decisions so that it is not only the large agriculturalists participating in the COTAS (regional technical teams to assist farmers in water use) and determining the use of our water.

We need more equity as we see many planned projects demanding a great quantity of water while other urban neighborhoods have none. This is something to think about seriously.

But there’s also a great myth and tendency to thing of the local operator like SAPASMA as parasites, but that’s not the truth. There is a huge work and responsibility on the part of these operators to be able to provide water and to clean it; there’s still much to do. We are one of the municipalities that has a treatment plant, but it is insufficient and not sustainable for the water crisis that we have. We continue to throw oils, acids and chemical into the drain and this creates a great problem for the Our region has a very particular economic structure very dependent on water. We know that many of the crops we are producing, and i say we because the water belongs to us all, many are for export. We are exporting not only vegetables, but water. The problem of caring for our water is not only to turn off the tap in our houses. The actions we have to take are different.

The water poverty I refer to does not mean scarcity of water but inequality of access and distribution.

This has to do with the focus of the management, not of the manageability. Proper governance allows different actors to participate in the decisions. These are subjects we need to explore more in our region. We must search for consensus and common interests— I leave you to reflect on this.

There are subjects to think about like water and food sovereignty. Are we going to continue to use our water to feed other regions? Or should this water for growing food be circulated in this region?

Another subject is water and energy sovereignty. A great amount of water is used for the generation of energy and processes of production. How do we see this in the next 5, 6, 7 years? And finally, what is happening with water and climate change? What actions should we take to slow the dramatic process of desertification? We must work together to arrive at a true sustainability My name is Graciela Hernández. We come from the Program of Environmental Education (PEASMA) of FAI (Foundation of Youth Assistance). I would like to ask the representatives of SAPASMA what percentage of profits they get from the sale of water, or if they give the service without profit.

Another question would be what of their income is dedicated to finding leaks. It seems very surprising to me that only 42% of the water that is pumped gets used. What happens to the other 58 percent?

And concerning the use of chlorine, there are many studies that say that the use of chlorination of water does not guarantee safe drinking water. Plus, it’s known that chlorine is carcinogenic.

And finally, what would be the possibility of changing so that the payment for water would not be by liters used but by type of use? It’s not the same to consume 20 liters for personal use as 20 liters sold to a tourist in a restaurant where they make a profit. The same for agriculture.

In relation to what Mario said, it seems to me that we should concentrate in these water dialogues in the real problem of consumption of water which is not domestic, which is the lowest use.

Finally, I suggest that the water dialogues not serve bottled water to the panelists so as to be in sync A large part of the expenditure [of SAPASMA] is in supplying water. 58% is in the cost of electricity.

25% is in maintenance and operations. The rest is for operation and infrastructure work. The resources are always going to be less than needed.

On the other side, we are working very intently on controlling leaks. We have a very old infrastructure with many problems of leaks and this is expensive work that isn’t reflected in the costs to the consumer but with programs paid by the operator that are not self-sustaining.

On the other side, we are working with a domestic rate that is the lowest on our index. We have a commercial rate used by many localities which is oriented to hotels, which is the highest. This also applies to car washes, laundries, where we know the use is for a commercial purpose.

We have another problem: those who abuse and do not pay for their water. Sapasma faces a huge cancer which is the huge number of people who don’t pay their water bill. How we would like that everyone pay promptly in order to have the funds we need to operate properly.

A very small percent of the people pay their water bill. We have done campaigns and unfortunately, the average member of society acts against what is established by our institutions.

As to what Enrique commented on changing the rate, i would like to say that the great challenge is in the social repercussions that we would have, and many public official don’t want to touch that subject.

To apply a different rate to create consciousness of water use would have a great social impact.

Finally, I’m not an expert on chlorine, but I’d like to say there are many myths. In order to drill a well, many studies are conducted on the quality of the water. It is determined how much mineral content it has and if it is suitable for human consumption. Once that is decided, the water is chlorinated and there is danger to the operator as the chlorine [in high levels] can be lethal. They take samples to correct the level. It has to kill the microorganisms that are dangerous to health without killing all the The process of chlorination is not determined by SAPASMA, but by the secretary of health. The administration of water is determined by a complex interaction of municipal, state and federal Concerning rainwater catchment and the problem that the rainwater is not infiltrating the aquifer, so I want to know if capturing rainwater would affect the aquifers.

Rather it would help because of how much rain we have. We lose a great deal of rainwater by erosion. So this would be an important benefit to catch rainwater.

We must realize that in terms of managing water, the way in which citizens in the urban area use water, there would be more available if we conserve water. The rain that fell yesterday takes about 150 years to reach the aquifer. We need to think about injecting water into the medium and upper The amount of water that we can capture for domestic use on a roof of 20 square meters is 10 cubic meters in a rainy season. That would be like 10 normal tinacos. If all of the houses of san miguel caught their water and used it, it would not affect the aquifer. We should catch rainwater not only on roofs but in ponds that could filter it into the soil and aquifer.

It’s not only the rate of rainfall that is important but there’s a serious problem of erosion in the recharge zones that need to be rehabilitated. We need well-planned [restoration] work in these areas where a natural infiltration used to happen and where negative effects of climate change have degraded even further their ability to recharge.

We know that if a person is behind one or two months in their water bill, they do not cut off their service. They keep getting water. So the problem is compounded.

Concerning use of chlorine, I’d like to say that if the consumer is detecting (tasting, smelling) chlorine, the quantity is too high. A correct level of chlorine will not cause cancer. It’s a matter of correct compliance with the regulations on the use of chlorine for drinking water.

On the other hand, officials of the state commission of water of Querétaro, assure their customers that if they will clean their tinacos, they can drink the water from the tap perfection safely. They don’t Today there are legal loopholes. One law contradicts another. The health law says that if you don’t pay your water, they cannot cut off your service; they can only reduce the supply. The other problem that makes the problem worse is illegal taps. A program to get citizens to report such abuses helps What level of quality of water do we have in San Miguel? We know that SAPASMA tests the water We know that in the U.S. they say our water is contaminated and give a bad impression to the people who come here. It’s not true. We have different mechanisms for filtering water and offering good quality. Many North Americans panic about the water. As if it were poisonous. And it’s not. In the department of water quality of SAPASMA, we take samples to test the quality and you can request more information from that department. The results of the tests are available to the public.

I’m a professor at the University of Leon and we have a department of architecture where we did a series of investigations. An alumnus has researched the facts and called them to my attention. We learned that there are people who use drinking water to make bricks. And they pay a monthly charge of 50 pesos and use a large amount of water, but all the community uses water with no meters. Also they have the bad habit of, when the pumps are running, letting the tanks run over without being Yes, the brickmakers are a problem. It is prohibited in the regulations to use drinking water in brickmaking. We are directing attention to the requests of these people, but we don’t have a system for supervision.

The assembly of these communities is the authority and we don’t have a means of We have sent notices on the subject of these brickmakers in various communities and we are going to charge a different rate than what they are currently paying as well as doing some training on proper We have sent notices on the subject of these brickmakers in various communities and we are going to charge a different rate than what they are currently paying as well as doing some training on proper We have sent notices on the subject of these brickmakers in various communities and we are going to charge a different rate than what they are currently paying as well as doing some training on proper It is fundamental that we focus in this way on cooperation among all the members of our society to find alternative solutions so that we don’t waste energy just criticizing the institutions, but participate in the solutions. I’m sure that SAPASMA is investigating new technologies for reducing their costs and increasing the efficiency of their management of water

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