Si la pérdida anual de mantos freáticos es semejante al tamaño de la Presa Allende, y la recuperación del acuífero alcanza apenas un 25 por ciento de lo extraído, las acciones de la sociedad civil, como de instituciones públicas y académicas apuntan hacia un cambio de paradigma que contempla la insoslayable recuperación de las ecotecnias tradicionales, así como la potabilización y aprovechamiento de las aguas superficiales.

Millones de metros cúbicos anuales se extraen sin concesión ni autorización de la CONAGUA –según estudios de la misma Comisión Nacional del Agua (CNA), la Comisión Estatal del Agua (CEA) y los Consejos Técnicos de Aguas Subterráneas del Río Laja (COTAS)—. Asimismo, hay una sobre-concesión de casi mil millón de metros cúbicos al año, reconoció la delegación CONAGUA, ya que el volumen concesionado es de 3,210.1 Millones de Metros cúbicos, que sobre pasa la recarga estimada en 2,324.8 millones de metros cúbicos.

Por lo anterior, el avance en la modernización de los sistemas de riego –34 por ciento hasta la fecha– para recuperar volúmenes en el sector agrícola, (mismo que utiliza el 80 por ciento del recurso agua) es prioritario en el programa de la CONAGUA.

Según Dylan Terrell, de CATIS-México, datos recientes revelan que en más de 70 comunidades de la cuenca los niveles de contaminación están aumentando por año. En San Luis de la Paz y San Diego de la Unión hay pozos hasta con 23.4 partes por millón de fluoruro, 15 veces más de lo que permite la norma oficial. Estos datos son certificados en laboratorios de la Universidad del Norte de Illinois y University College de Londres y CATIS-México los pone a disposición de los interesados.

Por parte del Municipio, según Julio Bernal, estas mediciones de la calidad del agua las desarrolla la Dirección de Medio Ambiente y Ecología junto con SAPASMA. A su vez, Verónica Fuentes informó que la CEA se está basando en los monitoreos de los COTAS y municipios para crear la Red de monitoreo de la calidad del agua de los acuíferos Cuenca Alta del Río Laja y San Miguel de Allende, a la cual se estarán sumando los integrantes de esta mesa, moderada por Agustín Madrigal, presidente de Salvemos Río Laja. Por su lado,

OCAS solicitará a la Secretaría de Salud del Gobierno Federal la atención a la problemática de la contaminación de pozos con flúor y arsénico en la región norte del Estado. Paradógicamente, las instituciones públicas, así como los COTAS se enfrentan con la renuencia de los usuarios rurales al saneamiento y a la potabilización del agua ante un rechazo a los aditivos químicos. Es por ello que la CODECÍN, en defensa de la Cuenca de la Independencia, trabaja con 14 organizaciones y cerca de 40 comunidades para promover ecotecnias como la introducción de filtros purificadores, la construcción de baños secos, la organización de talleres y la captación de agua de lluvia. Enrique Orvañanos, de SolSol explicó que en un techo de 6 por 4 metros se puede llenar una cisterna de 12 mil litros, sin flúor ni arsénico. Una familia sin abasto del agua puede sobrevivir con esta cantidad durante nueve meses. Los participantes redundaron también en la necesidad de capturar el agua de lluvia no sólo mediante cisternas, sino micro-presas y borderías, lo que reduciría gradualmente la extracción del agua del acuífero.

La reutilización del agua de desecho para la agricultura se plantea como otra opción a corto plazo, siempre y cuando estos proyectos no se pierdan con los cambios de gobierno.

OCAS está proponiendo los resultados del estudio promovido por Amigos de la Presa de la Laguna de sedimentación de aguas pluviales y residuales excedentes durante la época de lluvia en SMA. La idea es impedir que el agua contamine los cultivos y la Presa Allende. Es un proyecto presentado a SAPASMA que requiere del apoyo de otras instancias y se acordó difundirlo aquí. Sin embargo, las organizaciones civiles y las obras estratégicas municipales requieren de continuidad para su consolidación.

Se cuestionó la eficacia de continuar construyendo macro-presas, macro-plantas de producción, económicamente insostenibles cuando los proyectos micro, bien distribuidos, son de eficacia comprobada. Se pidió a la CNA, a instancias de Ignacio Soto, presidente de la Asociación Agrícola de SMA reconsiderar la regionalización para la rehabilitación y construcción de bordería en aquellas zonas de alta erosión y desertificación y que por normatividad esta alternativa ha sido obstruida.

Hubo varios señalamientos con respecto a la omisión de los municipios que se dicen organismos operadores municipales, pero en realidad sólo se circunscriben a la cabecera municipal y se olvidan del resto de la población. La CONAGUA se declaró dispuesta a apoyar con recursos la creación de sistemas de potabilización cuando los municipios muestren un dictamen del sector salud constatando la presencia de flúor o arsénico.

Asimismo, el Programa para la Sustentabilidad de los Servicios de Agua Potable y Saneamiento en Comunidades Rurales, PROSSAPYS, ofrece muchos beneficios que desconocen los municipios. “Los presidentes municipales no se apropian de esos proyectos y muchas dependencias terminan regresando el dinero ante la ausencia de iniciativas suficientes en lo agropecuario, lo económico y desarrollo social”, comentó Jesús Arteaga, gerente de COTAS-Río Laja.

La polémica en torno a la división administrativa del acuífero la abordó Beatriz Acevedo, de la CEA. Explicó que el funcionamiento de los sistemas acuíferos y las actividades que se dan en la superficie son diferentes en cada lugar. Insistió en que los acuíferos tienen sus límites naturales y también inducidos por razones de desarrollo económico y agropecuario. Cada región requiere, por tanto, de tratamientos específicos y no hay función pública que pueda abordarlo como un todo indivisible.

If the annual loss of groundwater is similar to the size of the Presa Allende, and its recharge of that groundwater is currently only 25 percent of what is extracted, the actions of non-profits, government and academic institutions are signaling the need for a paradigm shift which includes the absolutely necessity of re-introducing traditional ecotechniques such as the recycling of waste water and the purification of surface waters.

Millions of cubic meters are extracted without authorization from the CNA, according to studies made by the Comisión Nacional del Agua (CNA), the Comisión Estatal del Agua (CAN) and Consejos Técnicos de Aguas Subterráneas del Río Laja (COTAS) —. There is also a granting permission to extract almost 4 billion cubic meters a year more than should be allowed, according to Juan Carlos Solorzano of the CNA.

Therefore, the modernization of irrigation systems -34 percent to date—in order to save large volumes in the agricultural sector, (which uses 80 percent of the water) is a high priority on the agenda of the CNA .

According to Dylan Terrell, of CATIS-Mexico, recent data show that in more than 70 communities in the watershed, pollution levels are increasing each year. In San Luis de la Paz and San Diego de la Union there are wells with 23.4 parts per million of fluoride, 15 times more than the official standard allows. These results have been certified at the laboratories of the University of Northern Illinois and University College London. CATIS-Mexico makes the data available to all interested.

According to Julio Bernal, measurements of the water quality in San Miguel are made by the Department of Ecology of the Municipality in coordination with SAPASMA. In turn, Veronica Fuentes reported that the CEA is creating the Water Quality Monitoring Network of the Cuenca Alta del Río Laja and San Miguel de Allende aquifers, based on the studies of COTAS, municipalities and others. This network will now include those participating in this work table as well, confirmed moderator Agustin Madrigal, president of Salvemos Rio Laja.

For its part, OCAS will ask the Ministry of Health of the Federal Government to address the problem of contamination with fluoride and arsenic in wells in the northern region of the state.

Paradoxically, public institutions as well as COTAS are faced with the reluctance of the rural population to accept the water purification system, rejecting all chemical additives.

That is why the CODECIN works with 14 organizations and about 40 communities to promote green technologies and the introduction of purifying filters, construction of dry toilets, rain water capture and other workshops. Enrique Orvañanos, of SolSol, explained that a 6 by 4 meter roof can fill a tank of 12,000 liters, free of fluoride and arsenic. A family without other water sources can survive on that amount for nine months.

Participants also emphasized the need to capture rainwater not only in tanks, but in micro-dams and ponds in order to gradually reduce the depletion of the aquifer.

The reuse of wastewater for agriculture is seen as another short-term option but such projects are often hampered by the changes in government. OCAS is also proposing that the results of the study sponsored by Amigos de la Presa to create a sewage treatment sedimentation lagoon for wastewater and rainwater be supported by this panel. This addition to the current treatment plant would help to prevent contaminated water from reaching crop fields and the Presa Allende. It is a proposal that has been submitted to SAPASMA and needs the support of other agencies. Again, the efforts of non-profits and strategic municipal works need a continuity often endangered by the change of municipal government every 3 years.

The effectiveness of macro-dams and macro-production plants was questioned by the panel for they are economically unsustainable when the micro projects, well distributed, are proven to be more effective. The CNA was asked, at the request of Ignacio Soto, president of Asociación Agrícola of SMA, to reconsider regional control for the rehabilitation and construction of ponds in areas of high erosion and desertification since the regulations for this alternative have been obstructing the projects.

There were several comments regarding the failure of the municipalities and the local municipal water authorities to address the needs of the entire population, since they, in fact, serve only or primarily the urban center. The CNA is ready to support with financial resources the creation of water treatment systems when the municipalities are able to demonstrate the presence of fluoride or arsenic with an official document from the health department. In addition, the program known as PROSSAPYS (Programa para la Sustentabilidad de los Servicios de Agua Potable y Saneamiento en Comunidades Rurales) provides many benefits of which the municipalities are unaware “The mayors do not appropriate these projects and many end up returning money from their budgets in the absence of sufficient iniciatives in the agricultural, economic and social development sectors,” said Jesus Arteaga.

Beatriz Acevedo, of the CEA, commented on the controversy regarding the administrative division of the aquifer. She explained that the activities that concern the aquifers and those concerning the surface water are different in each place. She emphasized that aquifers have their own geographical limits, but other divisions may be artificially applied for economic and agricultural purposes. Each region requires, therefore, individual management, and no public department can treat the entire watershed as an indivisible whole.

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