Soluciones pequeñas para grandes males. Jalil Aragón es una paciente tejedora de diálogos fructíferos. Trabaja desde el tejido social en las colonias, los barrios y las comunidades donde los problemas ambientales o de infraestructura y educación parecen rebasarnos. Invita a los adultos a participar en encuentros que provocarán acciones ciudadanas urgentes.

Trabaja en El Sindicato, centro cultural comunitario y Allende la cultura, así como en Camino de la paz que es un colectivo cercano a los Rotarios. Además, trabaja en la escuela de sus hijas. Ésta plantea una educación diferente para un orden social distinto. También he colaborado con El Maíz mas pequeño durante el verano y con Jóvenes adelante. Para Jalil esos pequeños cambios que propone empiezan desde cómo nos expresamos hasta cómo nos comunicamos con los demás. “El problema fundamental es que vivimos desvinculados entre nosotros mismos como sociedad y con el planeta.”

Las colonias urbanas de San Miguel Allende con problemas de agua contaminada con metales pesados es uno de sus escenarios. Invita a los colonos al diálogo. Éstos se ponen de acuerdo para alertar a otros. La unión hace la fuerza. Se juntan para solicitar cisternas al gobierno municipal y capturar el agua de lluvia que es la solución más fácil e inmediata.

Jalil también trabaja con adolescentes en las escuelas preparatorias. Organiza mesas de diálogo para tratar temas propuestos por los jóvenes mismos. Ya saben lo que es la sobreexplotación del acuífero. Saben que hay un problema que nos compromete a todos. En el caso de Jalil, el slogan “la solución somos todos” se cumple. Es una realidad. Y el motor es el diálogo. Jalil sabe cómo iniciarlo, provocarlo, respetarlo. Ella se comunica desde la entraña de la vida cotidiana de las personas. Sabe que sin un tejido social sólido que sostenga cualquier proyecto, todo es efímero, desarticulado y caótico. Antes que nada, se debe generar confianza entre las personas involucradas.

“La solución a las grandes desconexiones que existen está en los pequeños cambios. Esto toma tiempo y paciencia, además de darle valor a la palabra. En el momento en que logremos imaginar para crear, podremos lograr un nuevo mundo. Si no lo hacemos no lo vamos a poder crear. Es un ejercicio que tenemos que hacer desde nosotros mismos como adultos. ¿Cómo sería vivir si todos estuviéramos contemplando, comunicándonos, respetando a los demás y a la naturaleza…?”

La propuesta de Jalil es científica. La física cuántica nos dice que el observador cambia el resultado del experimento. “Si los adultos manejamos información diferente a la convencional, vamos a generar cosas diferentes.”

Como ejemplo, se refiere a una comunidad donde las mujeres están regenerando sus tierras y han creado otros acuerdos de convivencia. Se les propuso hacer un sendero turístico a lo largo del río. Ahora entienden la importacia del río y respetan sus tierras. Ya saben qué conviene y qué no. “Es muy diferente a que alguien ajeno les imponga un sendero turístico. Si no hay un tejido social fuerte y en equilibrio empiezan los problemas de competencia y el proyecto se vuelve insustentable.”

Colaborar es una gran palabra, dice. Requiere de mucha madurez, confianza y empatía. La idea es crear nuevos acuerdos sociales para hacer las cosas de diferente manera. Jalil sabe que una nueva sociedad se construye imaginándola, visualizándola, proyectándola. Y la educación debe propiciar esta imaginación. Si no imaginamos no sabríamos qué construir.

Ver transcripción completa en nuestra sección Diálogos del Agua de www.aguavidasma.org

 

 

Small solutions to major problems. Jalil Aragón is a patient weaver of fruitful dialogues. Working with the social fabric in the colonias, the neighborhoods and communities where the environmental and educational problems seem to be overwhelming, she invites people to meet and create urgent citizen actions.

Jalil works at El Sindicato, a community cultural center and Allende la cultura, as well as in Camino de la paz, a group close to Rotarians. During the summer she worked with El maiz más pequeño A.C. In addition, she collaborates with her daughters’ school which promotes an alternative education for a different social order. For Jalil those small changes start with how we express ourselves and how we communicate with each other. “The fundamental problem is that we live disconnected from ourselves as a society and from the planet.”

The urban colonias of San Miguel Allende with water problems —contaminated with heavy metals— is one of her scenarios. She invites people to dialogue. They agree to alert their neighbors. Union means strength. They come together in orden to request cisterns from the municipal government for rainwater hervesting, which is the easiest and most immediate solution.

Jalil also works with teenagers in high schools. She organizes dialogues to deal with topics presented by the kids themselves. They already know what overexploitation of the aquifer means. They know that there is a huge problem. In the case of Jalil, the slogan “we are all part of the problem and we are all part of the solution” is fulfilled. Jalil knows how to start a dialogue, how to provoke and respect it. She communicates from the depths of people’s daily concerns. She knows that without a solid social fabric to sustain any project, everything is ephemeral, disjointed and chaotic. First of all, trust must be generated among the people involved.

“The solution for all the­ disconnections lies in small changes. This takes time and patience, in addition to recognizing the value to the words we speak. The moment we start to use our imagination to create, we can begin to construct a new world. If we don´t imagine, we won´t be able to create anything. It is a daily exercise we must practice as adults. What would it be like if we were constantly considering, communicating, respecting others and nature …?” Jalil’s proposal is scientific. Quantum physics tells us that the observer changes the result of the experiment. “If adults would consider new, creative and unconventional information, we would generate different realities.”

Insisting on how bad things are only makes it worse.

For example, Jalil refers to a community where the women are regenerating their lands and have created new social agreements to do things a new way… They were asked to create tourist trails along the river. Now they understand the importance of the river and they respect their environment. So they know what is good and what is bad for them. “It’s very different if some authority imposes a tourist trail. If there is not a strong and balanced social fabric soon competition arises and the project becomes unsustainable. ”

Collaboration is a profound concept, Jalil says. It requires a lot of maturity, trust and empathy. “The idea is to create new social agreements to do things differently”. Jalil knows that a new society has first to be imagined by visualizing and projecting it into the future. She believes education should foster this imagination. Otherwise how do we know what to create?

Read the complete transcript in our Water Dialogues section of www.aguavidasma.org

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