Aguas Superficiales

Presentes

Dr. Juan M. Huerta, Consultor-PDM de México SA de CV; Lic. Alejandro Victoria, Secretaría de Educación de Guanajuato; C. Jenn Ungemach, Catis-México; Ing. Enrique Orvañanos, SolSol; Ing. Agustín Madrigal, Presidente de Salvemos Río Laja; Muriel Logan, OCAS y Water Collaborative; Michael Lambert, Presidente Amigos de la Presa; C. Mauricio Sánchez, OCAS-SMA; Patricia Cardona, OCAS-AguaVida SMA.

Dr. Juan Huerta:

Yo soy un académico independiente especializado en sistemas y me dedico a estudiar el problema de la sustentabilidad que es para mí un problema integral. Construyo modelos cuantitativos de cuencas en los que en un solo modelo se contempla tanto la parte de la biósfera como la socioeconómica. Tengo 30 años haciendo esto en el estado de Guanajuato que es la región que me ha permitido experimentar. Aquí hicimos con la Universidad de Guanajuato un análisis de vulnerabilidad y adaptabilidad al cambio climático y de ahí salió una ley en la cual ahora trabajo con el Instituto de Ecología.

Sabemos que detrás del cambio climático se ocultan muchas cosas como es el hecho de que seguimos creciendo como población. El censo de 2010 indica que en Guanajuato hay 9,054 localidades. Eso quiere decir que además de las ciudades que son 384 según el Sistema Urbano Nacional, hay estas localidades con alrededor de 250 pobladores y estas son las que no tienen agua ni drenaje. Sí tienen servicio de luz eléctrica.

Esto forma parte de la expansión urbana en México, no sólo en el Bajío. Antes la gente se iba a EU. Ahora ya no. Se quedan en Guanajuato y cada vez hay más casas a lo largo de las carreteras. La gente se asienta en lo que antes eran terrenos productivos, agrícolas y también áreas protegidas. Esto forma parte de un enorme problema y la Federación ni cuenta se ha dado.

Con el Instituto de Ecología estamos viendo la forma de dotar de agua a la gente. Y no hay otra manera más que la colección de agua de lluvia. Un estudio en la Universidad de Guanajuato, de Jean Basan muestra cómo el ingreso de las personas está directamente relacionado con el uso del agua. Las personas de altos ingresos utilizan alrededor de 500 litros al día; los de medio, alrededor de 200 litros al día y los de bajos ingresos, promedio de dos salarios mínimos, unos 30 litros al día. Hay una gran discrepancia. Y en lugares muy concurridos como León donde hay una enorme demanda de trabajo, casi el 50 por ciento de la gente que vive en esa área tiene un ingreso que alcanza tres salarios mínimos. Y entre estos, hay otro tanto que trabaja en la economía informal recibiendo un salario mínimo. Todo esto se conecta con los costos de la distribución del agua. Cuando el agua se lleve a la ciudad de León desde Zapotillo, el valor del metro cúbico va a ser tan elevado que la ciudad como tal va dejar de ser económicamente competitiva. Eso amarra el problema del agua con la economía. Mis modelos siempre buscan esos amarres de lo ambiental con lo económico. Y si no traen agua del Zapotillo, van a tener que sacar agua de 400 metros de profundidad, llena de sales y metales pesados y va tener un costo muy elevado limpiar esas aguas, lo que haría a León aún menos competitivo con respecto a Celaya o Salamanca.

Gracias al trabajo que estoy haciendo con INEGI tuve una plática con la CONAGUA y están pensando sacar agua de mil 500 metros de profundidad con tecnología de Petróleos Mexicanos. Y volvemos a lo mismo. Sería agua sumamente contaminada y su costo prohibitivo para la mayoría de las personas.

Esto se relaciona con la Ley de Cambio Climático que también estamos discutiendo. Sé que en Aguascalientes ya no hay agua y sin embargo siguen trayendo industria. Tienen un distrito de riego que está totalmente presurizado con un costo de mil 700 millones de pesos para 6 mil hectáreas. Son costos prohibitivos. Esto ha de haber sido una “chulada” de algún político que quería ser reconocido rápidamente. Pero eso de traer agua presurizada por medio de un tubo grande hasta el distrito de riego, regando el maíz con cintilla por goteo es algo notable técnicamente pero tiene un costo elevadísimo.

Todos los temas que han mencionado en la invitación para esta mesa sí se conectan, pero yo pondría el último apartado sobre legislación, al principio. Hay que incidir rápidamente en un cambio de leyes porque la inercia de CONAGUA ya está llegando a su límite. Incluso este organismo está viendo ya la necesidad de un cambio de paradigma.

Ellos siempre han visto a la economía como algo que crece y crece y crece. Entonces siempre van por delante aportando más abasto de agua. Ese era un paradigma universal. En EU y Europa también. Pero ahora las empresas ya empezaron a ver una curva hacia abajo y eso ya perdió a los ingenieros del agua. Creo que hay que ver al agua superficial y profunda como una sola. Esto nos facilita ver la totalidad del fenómeno. El INEGI está promoviendo este cambio de paradigma por lo que obligaría a la CONAGUA a controlar no sólo el abasto sino la demanda del agua también.

Jenn Ungemach:

Trabajo en una organización civil que se llama CATIS que desarrolla tecnología para la sustentabilidad indígena. Yo estoy encargada de los proyectos de agricultura sustentable. Mi formación es en Ciencias Sociales con una especialidad en Paz y Conflicto a fin de promover el diálogo entre distintos actores. Tengo la convicción de que esto es posible pero sin una visión interdisciplinaria los temas del agua están muy fracturados.

Estudié una maestría en agroecología y agricultura sustentable en la Universidad de La Habana para vincular a los actores en la cadena alimenticia. En San Miguel de Allende ha trabajado en el tema del agua y producción de alimentos pues no se pueden separar.

Ahorita estamos trabajando mucho con los ciclos del agua, cosecha de lluvia y las tecnologías disponibles para eliminar el flúor y otros contaminantes del agua disponible para el uso humano. Pero la clave es encontrar la interacción entre actores porque las ONGs tienen sus ideas que hay que saber presentar a las autoridades de gobierno y al público en general, además de crear un plan vigente para toda la cuenca, una especie de plan hídrico como el que se está desarrollando en otra región. Si quisiera subrayar la importancia de la reutilización del agua y el buen uso del riego en las zonas agrícolas dentro de los temas a tocar.

Enrique Orvañanos:

La falta de una visión sistémica es lo que queremos remediar con estos diálogos. La administración del agua tiene que ver con lo físico, lo humano, lo económico, los ciclos y por esto la participación de los diferentes actores de la sociedad en estas mesas de trabajo.

Alejandro Victoria:

Trabajo en la Secretaría de Educación desde hace 17 años. Estoy en el Departamento de Proyectos que promueve acciones de capacitación con maestros así como proyectos escolares. Uno de ellos tiene que ver con la educación ambiental. La idea es que los niños, a través de las vivencias que organizan sus profesores, integren las tres líneas que nos interesan: separación de la basura, el ahorro del agua y el ahorro de energía. Estos temas los tratamos como parte de una actividad didáctica especifica. Esto vincula la teoría con la práctica vivencial.

También capacitamos a los maestros en temas ambientales específicos. Ellos desarrollan sus proyectos según su criterio y a veces sólo lo hacen a nivel de experimentación. Por ejemplo: ¿Qué pasa si el agua se contamina? Entonces se crea un proyecto didáctico para que los niños aprendan cómo se puede prevenir esa contaminación para evitar enfermedades, al mismo tiempo que se ahorra el agua.

Puede haber un proyecto más grande donde ese proyecto se conecta con la comunidad. Actualmente tenemos un grupo de 37 maestros de San Miguel para desarrollar acciones de este tipo. Muchos de los maestros tienen muy buena disposición frente a estos temas.

El tema ambiental se les va haciendo cada vez más interesante para integrarlo a su trabajo. Y tenemos la ventaja de que la Secretaría de Educación, a nivel federal y estatal, promueve que cada escuela tenga un proyecto propio, desarrollado por cada escuela. En agosto y septiembre las escuelas deciden cuál va a ser su proyecto a lo largo del ciclo escolar y con una meta muy específica. Puede ser el incremento del aprendizaje pero también establecer acciones preventivas de salud o ambiental.

Nosotros como departamento organizamos cursos y asesorías para que ellos puedan manejar estos contenidos adecuadamente, al interior de la escuela o con extensión a la comunidad.

Me interesa mucho esta reunión porque mucho de nuestra acción la fincamos en otros. La Secretaría de Educación está muy enfocada en la parte dura del aprendizaje: español y matemáticas. Los demás temas no pesan mucho. Nosotros insistimos en lo contrario y gracias a que la problemática ambiental empieza a ser más evidente, ahora sí hay una preocupación muy fuerte por parte de los maestros.

Muchos de los maestros con los que trabajamos son de comunidades, no propiamente de la zona urbana, aunque también los hay. Los de las comunidades son los maestros más sensibles y comprometidos. Nuestra gran ventaja en esta zona es que contamos con mucha nobleza magisterial. Yo he vivido en Guerrero y he percibido que ahí es muy difícil trabajar porque dejan de dar clase y se afecta el calendario escolar. Aquí no. Nuestros cursos de capacitación no los hacemos en días escolares, sino en contra-turno o los sábados. Son horarios no pagados. Tienen tareas que implican desarrollar sus proyectos con los niños y luego elaborar un documento. Trabajamos con alrededor de 270 secundarias, entre generales y telesecundarias; casi 700 primarias y cerca de 450 pre-escolares.

Muriel Logan:

Tengo 12 años en San Miguel siempre trabajando en los asuntos del agua con Salvemos Río Laja y con OCAS, además de otros grupos. Debo decir que después de todo este tiempo tengo un poco de preocupación por lo que hemos logrado porque en esta administración actual nos hemos topado con una mayor resistencia que en otras para alcanzar acuerdos sobre las soluciones posibles a los problemas de tratamiento del agua y la contaminación de los arroyos. Hemos tenidos muchas reuniones y correos pero es difícil lograr acuerdos.

Participando con la agrupación Amigos de la Presa A.C. en un proyecto para la medición de la calidad del agua de Cachinches, Río Laja y la Presa Allende, hemos tratado de compartir la información con SAPASMA para hacer un intercambio de datos con los estudios y medidas que ellos manejan. Hasta la fecha no lo hemos logrado.

Estamos convencidos de que nada va a cambiar si no hay participación por parte de los ciudadanos. Hemos incluso hablado en estas mesas sobre la necesidad de trabajar en los “espacios vacíos”, sin tantas leyes y normatividades de por medio. Pero hay aspectos en la administración del agua que no podemos solucionar sin la intervención del gobierno. Sin embargo, no hay respuesta. Un asunto pendiente es resolver cómo nos vamos a comunicar con nuestros gobiernos. De qué manera encontrar una apertura de su parte para llegar a ciertos acuerdos.

Enrique Orvañanos:

En otros países ¿hay este mismo problema de falta de comunicación con las autoridades municipales y federales?

Muriel Logan:

Sí, hay la misma dificultad. Pero hay mayor entendimiento por parte del gobierno en el sentido de que los ciudadanos forman parte de sus decisiones. Y si éstas no benefician a la mayoría, los ciudadanos pueden exigir audiencia. Aquí no existe este concepto. Tal vez sí pero es muy nuevo. Y por otro lado los ciudadanos no tienen mucha esperanza de incidir en las decisiones del gobierno.

Enrique Orvañanos:

Sé que existen leyes que obligan a los funcionarios públicos a responder en un término de días a las peticiones de la ciudadanía debidamente solicitadas. Si el ciudadano no recibe respuesta, éste puede “hacer ruido”. Pero efectivamente no tenemos la costumbre de exigirle a las autoridades, que más bien son servidores públicos que trabajan con el dinero de los impuestos de la población.

Mike Lambert:

Hoy quiero expresar mi aprecio y apoyo a esta mesa de trabajo. El tema de hoy es particularmente interesante para mí como presidente de Amigos de la Presa que recurre a la recreación como un medio para conscientizar y atraer a la gente a las aguas superficiales de esta región. Y estas aguas están en grandes problemas.

Este es un gran país con recursos naturales extraordinarios pero hoy el agua superficial ha generado una preocupación generalizada que busca encontrar las soluciones aquí mismo. Necesitamos provocar el cambio aquí mismo.

El año pasado Amigos de la Presa, Audubon y Salvemos Río Laja patrocinó un estudio de la Presa Allende y de cómo es impactada por el agua pluvial desde al arroyo Las Cachinches.

Analizó 9 alternativas para su solución, desde el costo, efectividad, sustentabilidad, mantenimiento. Todo esto fue revisado y dos de éstas fueron elegidas como las mejores:

la construcción de una laguna a un lado del Ejido de San Miguel Viejo para sedimentar y limpiar las aguas pluviales con un proceso natural aeróbico. El objeto es que esa agua tenga una calidad óptima de el riego de los ejidos. Éstos tendrían agua todo el año y el agua sobrante no se iría a la presa Allende totalmente contaminada por el arroyo Cachinches.

La segunda solución propuesta fue la creación de un equipo de ciudadanos observadores permanentes de la calidad del agua. Las Cachinches fue dividido en 9 secciones y cada una es observada mensualmente por los ciudadanos que reportan zonas críticas, como son las fugas del drenaje que administra SAPASMA, o el derrame indiscriminado de aguas negras en Las Cachinches. Queremos que la agencia operadora responda de inmediato para la reparación y control de estos derrames en el arroyo.

Esta es una síntesis de ese estudio que entregamos a las autoridades para sus comentarios. Pero ésta no es una práctica en México. Entregamos el documento al gobierno municipal, Dirección de Ecología y SAPASMA y no hubo comentarios escritos, sólo algunas reuniones con funcionarios de SAPASMA. Los comentarios del público fueron incorporados al documento final que ahora se traduce inglés al español.

Algún día la gente podrá nadar en La Presa Allende y el arroyo Las Cachinches dejará de ser un foco de aguas negras.

Enrique Orvañanos:

Uno de los temas de fondo de esta mesa es cómo lograr la respuesta de los servidores públicos a las propuestas de la ciudadanía. Y eso no lo estamos percibiendo.

Patricia Cardona:

Estas mesas de trabajo dan seguimiento a los acuerdos establecidos. El documento de Mike fue entregado también a las autoridades de la CONAGUA, CEA Y SAPASMA. Ahora corresponde hacer una mesa de trabajo sobre este tema específicamente o agendar una cita en las oficinas correspondientes de estas agencias de gobierno para obtener una respuesta.

Por otro lado, entiendo a Muriel cuando dice que hay mucha dificultad en la comunicación con las autoridades. Entiendo también que el papel “aguanta lo que le pongan” en términos de leyes y obligaciones. El problema es que la ciudadanía desconfía del gobierno y el gobierno desconfía de la ciudadanía. Considero que la única manera de romper con esa barrera de desconfianza mutua es la constancia por parte nuestra. Los servidores públicos viven apanicados por la vigilancia interna, por el mismo sistema policiaco gubernamental global que hoy percibimos. Tenemos que trabajar en los espacios vacíos que no están bloqueados por la normatividad y la vigilancia.

Juan Huerta:

Quiero hacer un comentario sobre las dos propuestas de Mike. A la segunda no le veo problema. Es la primera la que rompe una regla básica y es que la ley impide la retención de agua en todo sentido. Es ahí desde donde debe partir el análisis.

He trabajado como consejero de la Comisión Estatal del Agua de Guanajuato y creo que éste es si no el primero, sí el segundo estado que trató de definir sus propias leyes. Esto fue muy criticado por el Gobierno Federal y sigue habiendo choque.

La gran pregunta es qué hacer con el agua que se precipita o fluye en cualquier lugar. No la puedes retener y mucho menos usarla. Para construir esa laguna que ustedes proponen hay que violar la ley o cambiarla. Cuando hablamos de cosecha de lluvia estamos hablando de cantidades muy pequeñas y de casa en casa o comunidad en comunidad.

El gobierno federal decide dónde se dirige el agua. El Instituto de Ecología del Estado está resolviendo una situación que tenemos con el Río Turbio que en época de lluvias se desborda. Lo único que podemos hacer es retener esa agua temporalmente. Pero los servidores públicos de CONAGUA vienen y dicen que no se puede hacer y ni siquiera permiten discutir con ellos. Si ustedes reúnen una serie de datos y argumentos para hacer viable la propuesta de la laguna, tendrían que irse al nivel más alto federal de la CONAGUA para proponerla.

Hay mucha retención de agua en el estado de Guanajuato. La Secretaría de Desarrollo Agrícola lo está haciendo y está generando problemas. Y yo personalmente creo que esa es la única manera como el estado va a poder ser sustentable. Pero hay que cambiar la ley.

En México el agua es federal. En EU el agua es local. Si en tu rancho tienes un acuífero, esa agua es tuya. Aquí es del Gobierno. Para hacer uso del agua tienes que pedir permiso. Algo muy similar a lo que sucede aquí lo vemos con el US Water Recollection. Ellos manejan el agua del sureste de EU. Haz de cuenta la CONAGUA. Ellos no se enfocan en los aspectos ambientales, sólo manejan el agua a su discreción y cada vez hay menos agua.

El agua del Río Colorado la envían al Imperial Valley donde hay mucha siembra de verduras. Además, está Las Vegas que es una mina de oro, que no consume demasiada agua y sí produce mucho dinero, pero ya se le está acabando el agua.

Hay cosas tan absurdas como el hecho de que todavía sacan agua del Río Colorado y la llevan a 300 kilómetros y pico de distancia hasta la costa de California. Eso lo empezaron en l938 y fue una chulada técnica cuando los métodos para desalinizar el agua de mar no eran tan efectivos. Pero ahora ya lo son y sin embargo siguen sacando agua de la misma manera.

Quienes manejan el recurso hídrico tienen una forma muy rígida de pensar la administración del agua. Creo que hoy día es muy importante pensar en las famosas doctrinas de cómo se maneja el agua.

El otro problema es que en México las autoridades locales no tienen ninguna capacidad para tomar decisiones. Si quieren tratar un asunto de mucha importancia hay que buscar arriba, en las oficinas centrales de la CONAGUA. Desde la CEA nos peleamos con la CONAGUA durante cinco años para que se abriera el manejo del Río Lerma y no se pudo.

Patricia Cardona:

El ingeniero Juan Carlos Solórzano de la CONAGUA estuvo con nosotros durante la mesa anterior y dijo que todas las plantas de tratamiento deberían tener una laguna de esa naturaleza. Lo veía con muy buenos ojos. De no ser así, todas las plantas de tratamiento revientan en la época de lluvias.

Juan Huerta:

Las plantas de tratamiento trabajan con agua subterránea y esa es de ustedes. El agua de la superficie también debería ser de ustedes, pero no es así. El agua que sacas de esta cuenca la utilizas, luego la tratas y se la regresas de nuevo a la cuenca como agua de superficie y así estás abonándole al ciclo del agua. Pero si vas a contabilizar litro por litro, esa agua salió del subsuelo.

Lo que Mike propone no es lo mismo. El se refiere al agua que viene del arroyo Cachinches y esa agua no es de ustedes.

En Aguascalientes hay una planta tratadora de la ciudad y maneja 60 millones de metros cúbicos al año, de los cuales toman 27 para un distrito de riego. El resto se va al río. Esos 33 millones de metros cúbicos se los están regalando al río y eso nadie te lo compensa, al mismo tiempo que siguen sobreexplotando el acuífero. Una propuesta justa sería retener esos 33 millones cuando llueve, de manera compensas y haces un balance.

Todo esto es muy importante y tiene que ver con el balance hídrico de las cuencas. El balance que hace CONAGUA está mal hecho porque te da un cambio en el volumen pero no te dicen en qué tiempo lo vas a manejar. Los balances están muy pobremente documentados pues se basan en los pozos autorizados y todos sabemos que hay pozos ya en desuso y otros clandestinos. Entonces no tienen la cifra real. Pero eso es lo que mueve a CONAGUA.

Agustín Madrigal:

Lo positivo de estos encuentros es que aquí estuvo el segundo de a bordo de la delegación de la CONAGUA y por iniciativa de Nacho Soto salió el tema de la bordería para los agricultores. La posición de la CONAGUA fue rotunda en términos de que no se puede retener agua. Sin embargo, él mismo estuvo consciente de que aunque no se puede, la gente lo hace. Y esto se discutió con los agricultores aquí presente.

Fue sorprendente ver la actitud con respecto a la laguna en el sentido de que dijo debería ser obligatorio. Dado que hay esa apertura y con la presencia de SAPASMA, quedó como una posibilidad para ser discutido a futuro. Y volviendo a los espacios vacíos, quizá no podemos hacer bordos pero sí tenemos la opción de hacer obras de conservación de suelo y agua como son las zanjas, trincheras y demás que tienen un impacto en el manantial. Esos no están legislados…

Juan Huerta:

Ésta es una zona o frontera muy difícil de determinar y es por eso que debe cambiarse la ley, como les mencionaba en el caso del Río Turbio. Lo que se está previniendo ahi es una inundación y un daño económico mucho más grande que lo que Mike propone. Ustedes tienen que encontrar el argumento que va a impactar para mover las cosas.

Alejandro Victoria:

Les comentaba que he trabajado en distintos niveles de gobierno. En ese sentido sé que la participación ciudadana es muy importante. Es lo que llamamos la micro-política que se maneja a nivel de funcionarios menores. Y luego está la macro-política con funcionarios de alto nivel.

Si uno trata situaciones federales y estatales duras, pierdes el tiempo con los funcionarios menores. También depende de la capacidad de gestión de los funcionarios muy altos donde uno puede incidir. Los organismos internacionales pueden presionar mucho para que se les haga caso.

Sí hay espacios dentro de los funcionarios menores y sucede más de lo que nos imaginamos. Sí escuchan y tienen simpatía por algunos temas, pero no pueden hacer gran cosa en términos de política general, aunque sí pueden hacer mucho en términos de micro-política. Te pueden apoyar aunque la ley no lo permita.

Enrique Orvañanos:

Cuando una ley es absurda, una forma de no cambiarla directamente, porque nos tardaríamos no sé cuántos años con los diputados y senadores, es cuando el ciudadano de a pie no tiene que pedir permiso… mejor pedir perdón después de tomar acciones.

Alejandro Victoria:

En nuestra cultura gubernamental se dice que las leyes y normas están para violarse. Entonces los ciudadanos saben cómo darle la vuelta a la ley. Si una ley es tan absurda y tan mal hecha, sabemos cómo darle la vuelta.

Patricia Cardona:

Más bien esa es la norma…para como están las cosas…

Juan Huerta:

Hay muchos funcionarios de gobierno estatal frustradísimos, tanto como ustedes, con la forma como el Gobierno Federal maneja las cosas.

Enrique Orvañanos:

Esos son nuestros aliados internos que tienen un trato directo con los municipios, indirecto con el estado y super-indirecto con la federación. Creo que ahí es donde está la micro-política. Se trata de trabajar con proyectos muy específicos, muy diversificados para que sea muy difícil controlar e impedir ese avance. Eso implica una consciencia social, una educación sólida, una fuerza poderosa por parte de los ciudadanos.

Juan Huerta:

Por otro lado, dentro de la macro-política la Ley de Aguas Nacionales está siendo re-evaluada. También sí es importante entrarle a este nivel porque hay una serie de políticos, diputados y senadores que no saben absolutamente nada de los problemas del manejo del agua y están abiertos a escuchar a los que sí saben.

Jenn Ungemach:

Creo que la propuesta de los ciudadanos con respecto a la Ley de Aguas es importante porque refuerza nuestra presencia. Es un ejercicio en el sentido de enviar el mensaje a las autoridades de que también nosotros tenemos el derecho de corregir las cosas y propiciar una ley más adecuada.

Es necesario abrir espacios para la participación y atender las necesidades de las generaciones futuras.

Enrique Orvañanos:

Digamos que son caminos paralelos ––la micro y la macro-política—. No se contraponen.

Juan Huerta:

Ahondando en la macro-política, los que más nos apoyaron para sacar la ley de cambio climático fue el Partido Verde. Si no hubiera sido por ellos, esa ley nunca hubiera visto la luz del día en el estado de Guanajuato.

De entre sus políticos, hay que ver cuáles son los más sensibles a los problemas planteados…por las razones que sean. Yo que ustedes iría al Congreso Local de Guanajuato a buscar a alguien interesado en estos problemas, presentarles la propuesta basada en datos firmes y ver qué disposición hay para que se apoye. Ellos tienen nexos con el Congreso Federal y como ahorita estamos en época pre-electoral, ellos sí tienen la posibilidad de llegar a la Federación. Esa es la manera menos desgastante para obtener logros permanentes. Porque si le das la vuelta a la ley, el día de mañana viene otro funcionario que sí comulga con la ley y te detiene el proyecto.

Hay que entender que CONAGUA tiene un mandato: no tomes más agua de la que te autorizo. Ellos son como una policía. No puedes alimentar otras maneras de pensar el agua. No puedes. Ellos saben exactamente qué tienen qué hacer, independientemente de si el individuo es muy abierto. Ellos te están observando y te echan el libro encima a la menor oportunidad.

Agustín Madrigal:

Lo que se intentó con el estudio del arroyo Cachinches fue respetando el estatus municipal y estatal. Yo siento que se trató de entrar en ese diálogo directo con las autoridades para ir escalando con el proyecto. Lo que sí veo es que ahorita hay que dar el siguiente paso. Ya el delegado de la CONAGUA ve con buenos ojos esa propuesta, lo siguiente será acercarnos a la delegación porque aquí en el municipio no hubo resultados.

Yo creo que la estrategia es ir escalando. Me acuerdo cuando vino el Dr. Huerta durante los Diálogos del Agua. Semanas antes Angélica Casillas de la CEAG había anunciado que la vida de los acuíferos era de 14 años con base en un estudio hecho por el propio Dr. Huerta. Fue un notición porque la CEAG finalmente aceptó que hay un problema en esta zona del acuífero y no creo que la señora Casillas haya hecho ese anuncio sin el consentimiento del gobernador. Eso cambia notablemente el futuro de esta región. Ese estudio nos coloca en una posición muy diferente después de muchos años.

Juan Huerta:

Hasta cierto punto sí. ¿Pero luego qué sucedió? Aparentemente nada, pero todo esto evolucionó en una ley estatal a la que le van a dar seguimiento, pero eso ya no lo maneja Casillas sino el gobernador.

Un problema que tiene el gobierno es que no sabe cómo comunicarse con la gente.

Aparentemente no está haciendo nada…pero sí, sí están haciendo cosas sólo que en términos de ver cómo va a resultar para que salga algo concreto.

Hay mucho que se está haciendo por debajo del agua que sí va a suceder y para conveniencia de todos. Ese asunto del acuífero le pegó muy duro a la producción agrícola y hubo un choque muy fuerte entre la CONAGUA y los agricultores.

Jenn Ungemach:

Cualquiera que busca un cambio social o de sistemas tiene una estrategia en donde busca los puntos en común con los amigos o personas afines…

Juan Huerta:

Como dice Jenn, si vas a hacer una red de personas para un mismo fin, buscas quién te va a producir los mejores resultados. Empiezas a ver quiénes están en el Congreso local, federal, en tu área, con quién puedes hablar y lo invitas a tomar un café para enseñarle tu proyecto.

El tema del agua es tan obvio que nadie lo puede meter debajo del tapete. Cualquier día de estos truena. Entonces una propuesta interesante, sólida, bien armada va a ser bien recibida.

Alejandro Victoria:

Pienso que entre estos aliados de la sociedad civil, como del gobierno, siempre hay una polémica para ver quién puede más. Yo también ha trabajado fuera del gobierno y para bien o para mal, el estado no sólo es el poseedor de las leyes sino de los recursos para implementar las leyes.

Desafortunadamente los partidos políticos dentro de los gobiernos hacen que el trabajo de los funcionarios públicos se vea como partidista. Y según los cambios de gobierno y de los partidos en el gobierno, se dan corrientes distintas.

Hace rato se comentaba aquí que el gobierno desconfía de la organización ciudadana. Como funcionario puedo decir que hay asociaciones que tienen una manera muy extrema de pedir las cosas. Porque si yo pertenezco a una corriente política y viene una asociación y me invita a participar en un proceso en el cual de entrada me enfrentan al gobierno que yo represento, no puedo entrarle porque me dejan desarmado.

Hay maneras de participar y de hacer las alianzas. La cultura ciudadana puede empoderarse logrando éxitos en pequeñas batallas. Y así va a lograr una cultura cada vez más exigente, organizada, pro-activa y progobierno en el sentido de que mi visión como ciudadano se va a convertir en una política de estado.

Mauricio Sánchez:

Justamente estamos hablando de la responsabilidad compartida, la del gobierno y la social. Tenemos que generar esta nueva visión. Todos estos mecanismos de consulta ciudadana son alternativas que la ley ha instrumentado para ir generando un cambio de percepción. Conferirle al gobierno toda la responsabilidad es muy cómodo para el ciudadano. Aquí se trata de generar una responsabilidad compartida y estas mesas de trabajo es lo que pretenden.

Juan Huerta:

Esa actitud de la que habla Alejandro es importante entender. Si yo fuera periodista podría hablar pestes del gobierno. Y nunca conseguiría un contrato con ellos. Me temerían por todo lo que he dicho. Es lo mismo aquí. Hay que ir primero con el flujo, ver las posibilidades, con quien se puede tener una interlocución, cuáles son sus presiones y entender eso antes de hacer una propuesta.

Ésta puede ser magnífica pero si va contracorriente te van a decir: “Déjame que lo estudie”. Porque los funcionarios también tienen sus proyectos y hay que conocerlos. El proyecto no sólo tiene que resolver problemas técnicos, sino que fluya con la corriente política del funcionario para que no lo ponga entre la espada y la pared.

Alejandro Victoria:

Yo en lo personal no puedo separar mi persona con ser funcionario de gobierno. Mi cargo es muy modesto pero yo aquí represento a mi institución. Si yo tengo simpatía por el tema del agua se compagina con mi sentido común y sensibilidad social con la acción de gobierno. Ahora, ¿cómo puedo ser aliado de esta corriente?

Eso depende de que las propuestas de la sociedad civil sean congruentes con la política gubernamental, por lo

menos con la política discursiva, lo que dicen que quieren hacer…no operadora. Y si eso que yo hago le da prestigio a la institución, pues con más razón aún me van a apoyar.

Además, es importante conocer las políticas de gobierno y sus diagnósticos o discurso antes de presentar una propuesta. Sólo así se puede vender un proyecto a los funcionarios. Si no lo arropas con eso, no hay manera de que los convenzas.

Enrique Orvañanos:

Entonces hay que ser más políticos que los políticos como dicen por ahí…

Muriel Logan:

Podemos invertir mucha energía comprendiendo el manejo político de nuestra sociedad.

En el Taller de los OCAS de toda la república mexicana, la temática fue de qué manera incidir en las políticas de gobierno. Hicimos un mapeo de los intereses de cada uno de los políticos y de qué manera podríamos situarnos frente a cada uno de ellos con sus intereses y conexiones. Es muy posible entender esto y ajustarnos a cada situación para que los políticos nos escuchen. Sólo que absorbería todo nuestro tiempo. Ahora están surgiendo especialistas intermediarios entre la sociedad civil y los políticos para hacer este trabajo porque si nosotros lo hacemos se nos va la vida en eso.

Conclusiones y recomendaciones:

Alejandro Victoria ofreció integrar los temas ambientales de los grupos participantes en

las mesas de trabajo de OCAS al curriculum de las escuelas oficiales de Guanajuato. En tanto que los programas de estudio ya incluyen la temática ambiental de manera teórica, el Lic. Victoria solicitó información sobre la contaminación del agua y su relación con las enfermedades de la población a fin de crear actividades didácticas que aminoren el impacto de esta problemática en la salud. Asimismo, ofreció sumar a los maestros de los centros educativos de las comunidades donde trabajan las organizaciones civiles de OCAS a los proyectos de estos grupos para convertir estas prácticas en contenidos del plan de estudios.

Finalmente, ofreció compartir el directorio de maestros que ya manejan la temática ambiental en el estado para incluirlo en el registro de individuos y agrupaciones que OCAS estará organizando en breve.

Jenn Ungemach propuso la creación de una base de datos de las personas involucradas en los proyectos de agua en el estado. Este directorio permitiría una comunicación fluida en las relaciones de los involucrados a fin de compartir experiencias. Ofreció proporcionar los contactos de CATIS-México para este fin y consideró que se requiere, además, de un espacio virtual donde se pueda generar esta vinculación dinámica.

Patricia Cardona ofreció convertir la página Web de la campaña AguaVida SMA en ese espacio de vinculación necesario para el mapeo de grupos de la sociedad civil. Se pretende que sea un espacio interactivo y dinámico que reúna toda la información posible sobre los actores y proyectos desarrollándose en el Estado.

Muriel Logan propuso la realización de otra mesa de trabajo enfocada exclusivamente en la planta de tratamiento de SMA y las posibles soluciones para un tratamiento adecuado de las aguas negras. La reunión contemplaría la discusión sobre la construcción de una laguna de sedimentación de aguas pluviales propuesta por Amigos de la Presa A.C. La intención es darle seguimiento a la comunicación inicial con SAPASMA y conocer los avances en los proyectos de la agencia operadora para resolver el problema del tratamiento insuficiente de las aguas negras en la región.

Agustín Madrigal planteó la necesidad de seguir agendando reuniones de seguimiento en las oficinas de la Comisión Estatal del Agua de Guanajuato y de la CONAGUA, como de otros organismos, con el objeto de concretar los apoyos a los proyectos discutidos en las mesas de trabajo organizadas por OCAS.

El Dr. Juan Huerta resumió la labor de OCAS en dos etapas: los Diálogos del Agua/2013 reunieron toda la información sobre sequía, desertificación, agotamiento y contaminación del acuífero, así como de la administración, distribución y costo de las aguas superficiales.

Las mesas de trabajo/2014 se concentraron en aplicar este conocimiento. Recomienda a los integrantes de OCAS elegir sus estrategias desde la macro-política o desde la micro-política en tanto que la solución a la crisis del agua en el estado de Guanajuato depende mucho de un cambio en la legislación y administración del recurso.

Mauricio Sánchez se sumó a lo propuesto por Alejandro Victoria y el Dr. Juan Huerta.

Enrique Orvañanos propuso intensificar y fortalecer la presencia de la sociedad civil frente a las determinaciones de las autoridades con respecto al manejo del agua y subrayó la importancia de contar con recursos para mover las ideas, imprimirlas, publicarlas y difundirlas de manera pronta y expedita. La fuerza de organismos como el OCAS está en su capacidad para concretar proyectos, por lo que estas mesas deben continuar pero desde la óptica de propuestas puntuales y específicas de un mayor número de representantes desde lo social, educativo y tecnológico.

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