El Tercer Foro del Agua, organizado por el Charco del Ingenio, una vez más asumió los preocupantes asuntos de la cantidad y calidad del agua en nuestra región, esta vez enfocados como un derecho fundamental. Estuvieron representados académicos y pensadores radicales sobre los problemas sociales e incluso espirituales del agua, así como organizaciones gubernamentales. También hubo desarrolladores de la comunidad y promotores que trabajan con las personas en las zonas más devastadas. Muchas de ellas, casi 500 sólo en el Municipio de San Miguel de Allende, no tienen acceso al agua o la encuentran seriamente contaminada, acabando con la dentadura, los huesos, riñones y la salud de sus pobladores, especialmente niños.

Algunas comunidades se presentaron en el Foro para ser escuchadas debido a su difícil situación, solicitando se les proporcionaran cisternas para agua de lluvia, lo que muchas organizaciones ya han asumido como uno de sus principales objetivos. En las comunidades de la Cuenca del Alto Río Laja, donde sólo cuentan con el agua subterránea del llamado Acuífero de la Independencia, esta tarea se vuelve cada vez más urgente.

Desde mi punto de vista, las presentaciones más poderosas y esperanzadoras fueron hechas por jóvenes, relativamente nuevos en estos asuntos del agua que algunos ya hemos abordado durante más de una década. Un nuevo grupo asociado con Acción Colectiva y Hermandad de la Cuenca ha iniciado una campaña para informar a la gente sobre los problemas de la cuenca y combatir la desinformación, así como buscar soluciones dentro de sus comunidades y las autoridades correspondientes. Geovanna Dávalos presentó esta iniciativa bajo el nombre de QueSeSepaQueLaCuencaSeSeca. Manejan buena información y presentan materiales concisos, científicos y claros para que se comprenda el problema. Su intención es lanzar una amplia campaña que cambie radicalmente la situación sobre el problema en nuestra región.

Durante el segundo día del Foro en El Sindicato otro joven grupo presentó la iniciativa de una red internacional llamada Regeneración Internacional. Promueve la producción de alimentos no sólo orgánicos sino que evitan el agotamiento de la tierra y del agua, mejorando el suelo y sus recursos hídricos, preservando cuidadosamente la integridad del suelo y el subsuelo. Para esto utiliza cultivos, árboles apropiados y una integración sabia de la producción animal también.

Rachel Kastner es la representante local que habló sobre esta organización que maneja amplios recursos en todo el mundo para ayudar a los agricultores a diseñar nuevas formas de cultivo sustentable, beneficiando a los humanos y la tierra por igual. Son métodos concretos y científicamente comprobados que abordan las causas del dramático agotamiento de nuestros recursos hídricos locales causado por la sobreexplotación del acuífero, donde aproximadamente el 90% de esa extracción hídrica es para uso agrícola, –no siempre controlado– el monocultivo y la exportación. Algunos productores locales ya se inclinan por esta nueva modalidad y existen proyectos sustentables en todo México que demuestran resultados concretos y esperanzadores a futuro. Pero ¿cómo reemplazar el modelo predominante corporativo de la agricultura antes de que se agote el agua?

Muchos hablaron sobre la necesidad de una acción colectiva. Algunas de las organizaciones trajeron a miembros de la comunidad que experimentan personalmente graves consecuencias en su salud. El padre Juan Carlos Zesati, párroco de San Cayetano en San Luis de la Paz, explicó el largo proceso de recopilación de datos en la zona para comprobar los efectos del agua contaminada. Les ha informado sobre las causas de la escasez y contaminación del agua conectándolos a un movimiento intercomunitario para solicitar ayuda y cooperar con las organizaciones sociales que proporcionan recursos, materiales y conocimientos. La finalidad es construir sus propios sistemas de captación de agua de lluvia, garantizando así agua potable para sus familias. Actualmente han reunido a 18 comunidades en San Luis de la Paz alrededor del grupo Comunidades unidas por el agua y la vida.

Jennifer Ungemach de Caminos del agua, grupo que también trabaja en las comunidades más afectadas y con jóvenes de las escuelas, también presentó algunas de las innovaciones técnicas en las que están trabajando. Actualmente tienen filtros de cerámica muy apropiados, asequibles y adaptables para eliminar las bacterias del agua potable. Están trabajando en diversas tecnologías para eliminar los otros contaminantes que plagan nuestra región, específicamente arsénico y fluoruro. También continúan monitoreando la calidad del agua en toda la cuenca y la zona urbana de San Miguel. En algunas áreas, como en San Diego de la Unión, el gobierno municipal ha solicita pruebas y soluciones a Caminos del agua, mientras que en la zona urbana de San Miguel las organizaciones sociales involucradas en tomar pruebas de la calidad del agua, pese a su frecuente interacción con SAPASMA, no pueden acceder a los pozos administrados por el organismo operador. Sin embargo, continúan capacitando a las comunidades, escuelas y ciudadanos preocupados por construir sistemas de captación de agua de lluvia en sus localidades y hogares.

Juan Antonio Jaramillo, el nuevo director de SAPASMA, la autoridad local del agua, hizo varias declaraciones bastante revolucionarias en su presentación y en la entrevista con OCAS/aguavidasma.org, por publicarse pronto en esta página web. Utilizando el lema de SAPASMA, Agua para todos, así como numerosos gráficos y estadísticas, habló sobre los desafíos de proporcionar agua al municipio de San Miguel en continuo crecimiento y sus casi 500 comunidades rurales. Mostró mapas poco conocidos de los pozos y tanques de almacenamiento que sirven a la gran población urbana. Habló de los enormes desafíos de detener un gran porcentaje de fugas en la red de tuberías y en el tratamiento de las aguas residuales de la ciudad. Aclaró información sobre el número limitado de horas de servicio de agua a las muchas comunidades y se expandió sobre los niveles inseguros de flúor y arsénico en algunos pozos. Habló de las limitaciones en la estrategia actual de SAPASMA para abordar esa contaminación mezclando el agua de los diversos pozos en tanques de almacenamiento. Señaló las posibilidades de usar ósmosis inversa a futuro para eliminar el arsénico y el flúor en las comunidades más afectadas. Reconoció que es un tratamiento costoso (sin mencionar el derroche del 60% del agua que trata). Además, con la aparición de nuevos contaminantes cada año —debido al agotamiento del acuífero—, el desafío para eliminarlos se vuelve cada vez mayor.

En algunas comunidades periféricas se han construido estanques pequeños para captar agua de lluvia como iniciativa de un sector técnico agrícola del gobierno federal y empresas relacionadas. Admitió que esto puede no ser técnicamente legal en México, aunque ciertamente debe considerarse como el más lógico enfoque para proporcionar agua potable, como se está haciendo en los casos más urgentes. Finalmente, mencionó la consideración de la privatización de ciertos sectores de SAPASMA y las posibles ventajas de tal estrategia. Pero al tiempo que admite la existencia de problemas con este enfoque (entre otras razones por el descontento de la población —que insiste en mantener los derechos de su propia agua— ante el aumento casi universal de los costos cuando se privatiza su agua a domicilio).

En los 13 años que llevo tratando de comprender los problemas de la cantidad y calidad del agua en nuestra región, así como trabajando con diversos grupos para promover soluciones, la situación se ha agravado exponencialmente. Cada vez hay más personas enteradas del problema pero muchos todavía lo ignoran o están mal informados. Pocos saben cuán grave es el problema para su salud o cómo garantizar agua segura para sus hogares. Pocos saben qué hacer con los arroyos y presas contaminadas, el tratamiento ineficiente de aguas residuales y desconocen qué planes tiene el gobierno para abordar estos problemas. Sin embargo, la mayoría sí sabe que nuestros ríos, arroyos y presas están espantosamente contaminados con aguas negras y otros elementos. Ciertamente ya es el momento apropiado para que los ciudadanos se junten y exijan a sus representantes información y soluciones precisas.

The third annual Foro del Agua once again took on the many troubling issues of water quantity and quality in our area, this time with a special focus on the human rights issues. Represented at the Foro were academics and radical thinkers on the social and even spiritual issues of the human right to water, government organizations, as well as community developers and promoters who work hands-on with the people in the most devastated communities. Many of these communities, nearly 500 in the Municipio of San Miguel de Allende alone, are either without water entirely or finding only badly contaminated water that has destroyed the teeth, bones, kidneys and otherwise affected the health of their members, especially the children.

Some from the communities came to the Foro just begging for someone to listen to their plight and provide them with rainwater cisterns, which many of the development organizations have now taken on as their principle focus. This is because the lack of safe water has become ever more urgent in nearly all the communities of the watershed of the Upper Rio Laja, which is dependent on groundwater from the so-called Independence Aquifer.

For me the most powerful and hopeful presentations were made by young people, relatively new to the issues in our area that some of us have been tackling for over a decade. A new young group associated with Acción Colectiva and Hermandad de la Cuenca has started a campaign to inform the people in the watershed about the problems with the water, to combat disinformation, and to mobilize people to seek solutions both within their communities and from the wider authorities. Geovanna Dávalos presented for them. The motto (and hashtag) of their campaign is QueSeSepaQueLaCuencaSeSeca. They are well-informed and are presenting concise, scientific and clear materials to help people to understand the problem and to move the needle on the problem in our area.

Another young group presented on the second day of the Foro which took place in El Sindicato. This group is an international network called Regeneracion Internacional, which promotes food production that is not only organic and does not only avoid depleting the soil and water resources of an area, but actually seeks to improve the soil and water resources by carefully preserving the integrity of the soil and subsoil, using appropriate crops and trees and wise integration of animal production as well.

The local representative who spoke was Rachel Kastner. They have extensive resources around the world for helping farmers to design new ways of sustainably growing food that will benefit humans and the earth at all levels. These are concrete and scientifically-confirmed methods that address the root causes of the horrendous depletion of our local water resources caused by overexploitation of our aquifer, approximately 90% of which is for uncontrolled agricultural use, and that largely for monoculture and exportation. A few local producers are moving in some of these directions, and there are such sustainable projects around Mexico, which can demonstrate concrete results and give hope for the future.. But how to supplant the prevailing agribusiness model before all of the water is gone?

Many spoke about the need for community action. Some of the organizations brought along community members who were personally experiencing terrible health consequences in their communities. Father Juan Carlos Zesati, the parish priest in San Cayetano in San Luis de la Paz, explained about the long process of gathering info in the community about the effects that people were finding, informing them of the causes of the water shortages and contamination, and connecting them to a cross-community movement to request help and cooperate with NGOs providing resources, materials and know-how to help them construct their own rainwater catchment systems, thus ensuring safe drinking water for their families. They now have an organization of 18 communities in San Luis de la Paz, Comunidades unidas por el agua y la vida.

Jennifer Ungemach of Caminos de Agua, which also works very hands-on in the most effected communities and with young people in schools, also notably presented some of the technical innovations they are working on. Currently they have very appropriate, affordable and adaptable ceramic filters for removing bacteria from drinking water, and are working on various technologies for removing the other contaminants that are plaguing our region, specifically arsenic and fluoride. They are also continuing to monitor the water quality throughout the watershed and in the urban zone of San Miguel. In some areas, as in San Diego de la Union, the municipal government is asking Caminos de Agua for testing and solutions, while in the urban zone of San Miguel the NGO’s involved in water quality testing, though interacting often with SAPASMA, are not allowed access by SAPASMA to the urban wells for testing. But they continue to train communities, schools and concerned individual citizens to build rainwater catchment systems in their communities and homes.

Juan Antonio Jaramillo the new director of SAPASMA, the local water authority, made several quite revolutionary statements in his presentation to the Foro and in his interview with OCAS/ aguavidasma.org which will appear soon. Using the theme and the motto of SAPASMA, Agua para todos and numerous graphs and statistics, he expounded on the challenges of providing water for the rapidly growing municipality of San Miguel with its almost 500 rural communities. He showed rare maps of the wells and storage tanks which serve the greater urban community and spoke of the enormous challenges of stopping the large percentage of water lost to leaks in the network of pipes and in treating the wastewaters of the city. He clarified the limited number of hours of water service in many communities and the unsafe levels of fluoride and arsenic in some wells. He spoke of the limitations of the current strategy of SAPASMA to address that contamination by mixing the water from the various wells in storage tanks. He noted the possibilities of using reverse osmosis to remove arsenic and fluoride in the worst-affected communities, but it is expensive (not to mention wasting 60% of the water it treats). And with new contaminants appearing each year because of the depletion of the aquifer, the challenge to removing them becomes ever greater.

In a few outlying communities small ponds have been built to catch rainwater by a technical branch of the Federal department in charge of agriculture and related enterprises, but this may not be technically legal in Mexico, though it must certainly be thought of as the most logical approach to providing safe water, as is being done in the most urgent cases. Finally, he even mentioned consideration of privatization of certain sectors of SAPASMA, and the possible advantages of such a strategy, while also admitting that there have been problems with this approach in other places, (not the least of which is raising the ire of citizens of a country, who insist on maintaining the rights to their own water and the almost universal rise in costs to the citizens when their water is privatized).

In the last 13 years that I have been involved in trying to understand the issues of water quantity and quality in our region and have worked with others to promote solutions, the situation has grown exponentially more dire. More people are finding out about the issues, but many are still completely uninformed or misinformed. Few know either how serious the problem is for their own health or how to insure safe water for themselves and their families. Few know what to do about our polluted streams and presas, our ineffective sewage treatment systems, or what plans the government is making to address these problems. Most all know that our rivers, arroyos and presas are disgustingly contaminated with sewage and other elements. It is certainly an appropriate time for the citizens to unite and to demand of their representatives both accurate information and solutions.

 

 

 

 

 

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